El matrimonio entre Diego Latorre y Yanina Latorre atravesó momentos de mucha alegría, pero también de muchas tristezas por la infidelidad del exjugador profesional con Natacha Jaitt como tercera en discordia. Este acontecimiento ubicó a la familia en el centro de los portales especializados en la farándula debido a la difusión de los chats y audios, pese a que también recientemente la conductora reveló que fue desleal con el padre de Lola Latorre.
La exposición mediática pone en juego sentimientos y la imagen de las celebridades, al igual que sus entornos. En este marco, la joven recientemente comentó cómo logró convivir y superar el dolor que le generó la traición a la confianza de su progenitor hacia su madre. “Fue una situación horrible, muy distinta a la que yo estaba acostumbrada, porque no se estaba hablando solamente de cómo pensaban mis viejos, o con quién se había peleado mi mamá, sino qué hacían ellos en la intimidad“, comenzó diciendo en charla con Entrevista Rosa.
En consonancia a esto, Lola Latorre comentó cómo fue atravesar su etapa en el colegio y la adolescencia teniendo en cuenta todo lo que se hablaba de Yanina Latorre y Diego Latorre hace algunos cuando la noticia estalló.
En momentos de crisis familiar, las amistades son importantes y la joven reveló que recibió el apoyo: “Me acuerdo que el primer mensaje que me llegó fue de una de las chicas de mi grupo de amigas que me decía ‘Lo, ¿cómo estás? Me enteré lo que pasó, cualquier cosa que necesites, avísame“.
La licenciada en abogacía es la hermana mayor de Dieguito Latorre y como tal siempre intentó que no sufra. “Yo me acuerdo que al día siguiente no fui porque sentía que la gente iba a hablar de mí y lo que más me sirvió fue hablar con mis viejos“, afirmó en cuanto a ausentarse al colegio y, luego, agregó: “Yo sentí que mi hermano, que es más chico, no entendía nada“.
Los conflictos internos se resuelven con la comunicación, el diálogo y el alineamiento con los padres para transitar de una mejor manera la tormenta. “En el momento sí fue mucho hablar con mi familia y entender en qué situación estaban y poner un freno ahí“, manifestó.
Los 17 años no fueron una etapa feliz para Lola Latorre por la viralización de la infidelidad, por lo que aseveró que no es una situación normal para un adolescente que sus padres sean mediáticos y que al asistir al colegio debía poner la cara y no se presentó como una situación cómoda. “Con el tiempo entendí que no debía cargar con un problema que no era mío y que lo importante era poder diferenciar lo que le correspondía a ella de lo que pertenecía a sus padres“, soltó acerca de su proceso de maduración.
En más de una ocasión, Lola Latorre dejó en claro que si bien era una cuestión ajena le costó perdonar a Diego Latorre y que “a veces fingía que estaba todo bien“. “Hoy puedo ver que fue un proceso que me ayudó a crecer, a distinguir entre mis conflictos y los ajenos, y a no cargar con cosas que no me pertenecen“, concluyó acerca del aprendizaje que logró.