Luciano Castro y Griselda Siciliani conformaron una de los vínculos amorosos más controversiales del último tiempo, ya que Flor Vigna, expareja del actor, en más de una oportunidad y en canciones dejó entrever que le fue desleal y la protagonista de Envidiosa, serie de Netflix, se entrometió en su relación. En este sentido, Sabrina Rojas también se sumó al escándalo y reconoció que el padre de sus hijos es una persona infiel.
Cabe mencionar que la actriz fue acusada por Araceli González, excompañera de vida Adrián Suar, de iniciar un amorío con el experimentado productor cuando ambos intentaban reflotar aquello que los unió y llevó a ser padres de Toto Kirzner.
Durante los últimos días Luciano Castro debió viajar hacia Madrid, España, por cuestiones laborales y allí comenzaron a acrecentarse los rumores de que le habría sido infiel a Griselda Siciliani. Sarah Borrel, una joven danesa, fue la tercera en discordia y confirmó mediante una entrevista con Puro Show cómo habían sido las conversaciones y los encuentros con el protagonista de innumerables novelas argentinas.
Posteriormente, se conocieron audios y mensajes en los que el exesposo de Sabrina Rojas buscaba tener una cita con la mujer de 28 años e intentaba imitar el acento característico del país europeo.
Las diferentes informaciones se fortalecieron y Griselda Siciliani dialogó con La mañana con Moria, donde afirmó que Luciano Castro traicionó su confianza y mostró tanto un semblante de liviandad y de molestia. De igual forma, ambos se encuentran en Mar del Plata y el que tomó la decisión de romper el silencio fue el actor.
“Es patético, lo primero que me pasa me da vergüenza, escucharme me da mucha vergüenza, me siento patético. Y es verme otra vez en el mismo lugar de explicar cosas. Está claro que hay un montón de cosas mías que tienen que ver con patrones que hay que mejorar”, comenzó diciendo el exnovio de Flor Vigna en Intrusos de América TV.
Y agregó: “Cuando le tuve que contar a Griselda, es patético, hay que reconocerlo. Es como que tengo la gran virtud de conseguir grandes cosas en mi vida y de inmediato las destruyo en un segundo”.
En cuanto a la filtración de sus audios y conversaciones con Sarah Borrel donde habló en español, aseveró: “Todas esas cosas que uno cree que es chistoso es un pelotud*, pero está bien darse cuenta, es cuando te marcan un error, cuando te comes un viaje en la vida… a mí me sigue pasando, debo tener un montón de patrones que tengo que mejorar, que creo haber mejorado, pero no es así. Pero eso es muy personal, no soy analítico, no soy Rolón”.
En este sentido, ratificó a su avergonzamiento complementó: “Lo vivo con vergüenza, imaginate que te escuchas hablando como el Zorro para caerle en gracia a una pendeja, sos un forro, sos patético. Y hay que superar la foto de la verg*, lo mío ya es un nivel de pelotudism* enorme, no me bastó con aquello. Ese patetismo lo sentí, te soy sincero, no me cabe tirar la pelota afuera ni nada más de lo que te estoy diciendo”.
Luciano Castro no pudo evitar las consultas sobre cómo fue afrontar la situación con Griselda Siciliani y respondió: “Yo con Griselda hablo claramente. Griselda juega en otra liga y piensa otra liga, y conmigo habla desde ese lugar. Yo no sabía nada, me contó ella, yo le conté y después fue una charla nuestra”.
Para concluir, no minimizó su acto hacia su novia y reconoció que pierde credibilidad: “No, yo la conozco mucho a Griselda, nuestra relación está basada en otras cosas, lo que pasa es que es muy difícil de explicar. Lo que pasa es que enseguida van a caer en que es una pareja abierta, un permitido, no, una mierda. Esto destruye algo que es importante en la pareja que es la confianza, el crédito, se te empiezan a acabar las fichas. Esto no resbala, esto jode. Por eso no sirve nada más que hacerse cargo de lo que hiciste”.