En las últimas horas, Griselda Siciliani fue consultada respecto a las declaraciones que Sabrina Rojas había realizado sobre ella y aseguró estar “agotada” de los señalamientos de la madre de los hijos de Luciano Castro, su expareja, que también mantiene diferencias con Flor Vigna. Cabe recordar que las diferencias se remontan hacia años atrás cuando el actor habría mantenido una especie de acercamiento para con quien supo compartir vida con Adrián Suar.
En este sentido, la conductora de Pasó en América (América TV) fue consultada al respecto por los medios de comunicación y evitó todo tipo sobredimensionamiento de la situación: “Son sensaciones, porque eso lo vamos a discutir. Ella juega con ironía, como juego yo“.
Por otro lado, manifestó que es parte de un trabajo que repasa la actualidad de la televisión nacional y las noticias sobre la vida de la protagoniza de la biopic de Moria Casán es una de las celebridades que acapara la atención de los medios. “Yo trabajo en un programa de tele que se habla sobre la actualidad. Ella es parte de la actualidad muchas veces porque dio una nota, porque es protagonista de la serie más vista, o porque tiene un romance“, sostuvo.
Y agregó: “Entonces, en los programas que trabajo, opino de ella como opino de todas las personas que pasan por los tapes de mi programa. Laburo de esto, no es que yo llamo por teléfono para hablar de tal“.
Sabrina Rojas consideró que debido a ser las exparejas de Luciano Castro los acontecimientos suelen tornarse como personales pero lejos están de eso: “Lo que pasa es que tal vez con nosotras se toma como algo personal, pero he criticado mucho peor a otras personas si no vienen a hacerme una nota“.
La exnovia de José Chatruc coincidió en su hartazgo al hablar de este tema y soltó: “Por supuesto que me agota el tema. Pero tampoco reniego. Laburo de esto y un día toca hablar de una persona, otro día toca hablar de otra y otro día de otro”.
Para quitar todo tipo de especulación con un presunto ensañamiento con Grisleda Siciliani, Sabrina Rojas aseveró: “Soy objetiva buena onda, genuina, digo lo que siento. No considero que estoy ensañada ni nada, hablo desde mi objetividad. Podría de verdad ser mala leche y contundente“.