En las últimas horas, Susana Giménez volvió a hablar con Ángel de Brito sobre la polémica desatada tras sus fuertes acusaciones contra Graciela Alfano, reavivando una enemistad que lleva décadas. Todo comenzó el viernes pasado en ‘LAM’, cuando Alfano afirmó que un tapado de piel usado por María Julia Alsogaray en una icónica tapa de Noticias en los 90 le pertenecía, contradiciendo la versión de Giménez, quien aseguró que la prenda era suya. La diva de Telefe, en una intervención telefónica cargada de furia, calificó a Alfano de ‘mentirosa patológica’ y ‘loca’, desmintiendo su relato y acusándola de intentar colgarse de su fama, mientras negaba necesitar ‘el tapado de esa piojosa’, ya que posee ‘28 tapados de piel’.
El conflicto escaló con referencias a un episodio en un restaurante de Miami en noviembre de 2024, cuando Grace afirmó en ‘Puro Show’ que Su la había hecho echar del lugar, algo que Susana negó rotundamente, asegurando que no la vio y que jamás actuaría así, dado que la mediática participó en su programa durante 35 años.
La conductora relató que estaba celebrando el cumpleaños del productor Federico Hoffmann con Gustavo Yankelevich y la familia de Lionel Messi, y que su ex colega se acercó a presentarle a su pareja, a lo que respondió con cortesía. Sin embargo, la ex de Matías Alé insistió en que la presentadora la llamó luego para disculparse, algo que la diva desmintió, tildándola de inventar historias para ganar prensa.
Las acusaciones tomaron un giro inesperado cuando la rubia afirmó que Graciela ‘trató de matarla’ con brujerías, avivando rumores de larga data sobre supuestas prácticas esotéricas de la exvedette. “No voy a contestarles, no quiero hablar más. Me hizo mal que se me salga la cadena, pero llega un momento que no aguantas, me canse, las mentiras no las puedo tolerar, no quiero hablar más, nunca más se me va a salir la cadena”, aseguró la diva.
Graciela Alfano y Luis Ventura vivieron un tenso cruce al aire
En un explosivo enfrentamiento en ‘Arranca la tarde’, Graciela Alfano y Luis Ventura reavivaron una histórica disputa mediática, marcada por acusaciones de magia negra y supuestos vínculos de Alfano con el represor Emilio Massera. La actriz, desde un móvil, se negó a dialogar con Ventura, reprochándole haberla señalado por prácticas esotéricas y una relación sentimental con el dictador, afirmaciones que ella negó rotundamente, citando un exorcismo realizado por el obispo Emanuel para limpiar su imagen y un juicio en 2011 donde fue sobreseída.
Ventura, por su parte, insistió en tener testigos y cartas del genocida, aunque admitió no haberlas presentado en la justicia por su costo, mientras Alfano lo acusó de mentir y desmintió cualquier reconciliación, intensificando un conflicto que mezcla rumores del pasado, como el ‘tapadogate’ con Giménez, y heridas aún abiertas en la farándula argentina.