Matías Alé comenzó una nueva entrega de ‘A pura mañana’ con una extensa respuesta a las acusaciones que recibió durante los últimos días, luego de que una joven llamada Daira relatara que había sido despedida del restaurante donde trabajaba como recepcionista después de un episodio que involucró al conductor. Según la versión de la joven, ella no habría reconocido al artista cuando llegó al establecimiento y Alé habría manifestado su malestar ante una encargada por el trato recibido. Horas más tarde, de acuerdo con su relato, la administración le habría comunicado que debía retirarse y que el motivo de la decisión era la queja presentada por el mediático. El conductor negó haber solicitado su despido, aunque confirmó que estuvo en el lugar y que planteó su disconformidad con la manera en la que fue recibido.
El presentador explicó que el episodio ocurrió el sábado pasado, cuando asistió solo a La Panera Rosa antes de ir a ver un espectáculo. De acuerdo con su versión, al ingresar sintió que la recepcionista lo atendió de una manera “hostil” y “extraña”, aunque aclaró que no interpretó esa actitud como algo personal. “Sentí que no era bien recibido, me dijo como que no había lugar y yo veía que había lugar”, relató. Mati reconoció que finalmente ingresó sin esperar las indicaciones de la trabajadora, se sentó y posteriormente habló brevemente con una encargada sobre lo ocurrido. Sin embargo, remarcó que no realizó ningún pedido contra la joven y que incluso no utilizó el libro de quejas, pese a considerar que tenía derecho a hacerlo como consumidor.
El actor aseguró que recién el miércoles tomó conocimiento de la repercusión del episodio, cuando recibió una captura de pantalla con el testimonio de Daira en el que, según explicó, se lo responsabilizaba por la pérdida de su puesto de trabajo. Frente a esa versión, el conductor rechazó haber utilizado su condición de figura pública para exigir un trato diferente. “Yo no ando por la vida diciendo ‘Soy Matías Alé’”, sostuvo, antes de negar de manera tajante haber intervenido para que la joven fuera desvinculada: “Yo no soy una persona que deja sin trabajo a nadie, yo no soy esa clase de persona”. También reconoció que, si la trabajadora resultó perjudicada por lo sucedido, se trata de una situación delicada, pero insistió: “Yo nunca hice eso, yo no pedí nada”.
La exposición del caso, según contó el presentador, provocó además una fuerte reacción en sus redes sociales durante los tres días en los que decidió no pronunciarse públicamente. El conductor reveló que recibió insultos, acusaciones e incluso amenazas. “En mi Instagram me dicen ‘gordo nefasto, te vamos a matar, te agarró un brote psicótico’”, relató. En ese sentido, reconoció que una historia en la que una joven de 22 años pierde su primer empleo y él aparece señalado como responsable lo coloca en una posición desfavorable frente a la opinión pública. Aun así, volvió a marcar distancia de la decisión que habría tomado el establecimiento: “Yo me hago cargo de la situación, pero yo nunca hice eso”.
El mediático explicó finalmente que decidió hablar porque las acusaciones también repercuten sobre su actividad profesional, las empresas que trabajan con él y los proyectos que lo acompañan. Su respuesta pública se produjo, además, mientras atraviesa un momento personal difícil por la muerte de un amigo, situación por la que aseguró que durante cuatro días permaneció alejado de lo que ocurría en los medios y las redes. Aunque manifestó que no le gustaba definir sus palabras como un “descargo”, consideró necesario dar su versión después de varios días de cuestionamientos. “Tengo que expresar la otra campana porque en estos tres días a mí no se me escuchó decir nada”, concluyó.