En una nueva entrega de ‘+Caras’, Héctor Maugeri recibió en sus estudios a la reconocida actriz Marcela López Rey, cuyo nombre de nacimiento es Emma Peregrina Ucha. La artista, considerada una figura clave en el cine argentino y una de las villanas más queridas de la televisión, realizó un emotivo repaso por su carrera y sus orígenes. Nacida en 1941 en Buenos Aires, la actriz creció en el seno de una familia de inmigrantes españoles muy humilde, viviendo en un conventillo en una zona aledaña a Palermo Chico.
La intérprete, además de actriz, es también coreógrafa y guionista y forjó una prolífica carrera que abarca más de cuatro décadas. Su debut en el cine fue en 1961 con el filme ‘Libertad bajo palabra’ y más tarde brilló en grandes producciones de la época como ‘Los evadidos’, ‘La cama’ y ‘La montaña sagrada’. Posteriormente, cosechó gran popularidad en la pantalla chica con papeles de fuerte carácter, destacándose como la temible Inés en la exitosa serie juvenil ‘Patito Feo’, consolidando así su imagen como una villana encantadora de las telenovelas.
Marcela remarcó durante la conversación que la dureza de su infancia “Yo entiendo lo que ocurre con la gente muy pobre, porque yo lo fui, uno quiere mejor. En el caso mío nosotros fuimos muy pobres, pero como yo vivía con todos los chicos eran todos muy generosos conmigo, con mis hermanos. Así que participé en la TV de ‘prestado’ pero me sirvió”.
Asimismo la invitada habló del cambio radical que sufrieron al momento de mudarse de Capital a Provincia de Buenos Aires donde su situación económica fue de suma precariedad. “Nos mudamos a Burzaco, me hicieron bullying pero no por mi voz si no porque era pobre, el mundo era pobre pero nosotros éramos mucho más pobres”, señaló.
Desde muy joven, debió trabajar para ayudar a su familia, comenzando a los doce años y luego, a los dieciséis, incursionando en el mundo artístico a través de las fotonovelas.“Mi primer dinero se lo di a mi mamá así entero como estaba,yo me dí los gustos que un ser humano tiene, como hija me dí el lujo de invitar a mis padres a España en una época que ir a España era como ir a la luna, en todo sentido. Yo gané un montón de dinero ,fui una buena administradora pero tengo una buena vida, no me quejo”.