Boy Olmi es un actor con más de cinco décadas de trayectoria en el mundo del teatro y la televisión, además de desempeñarse como director de cine y conductor. En la actualidad, realiza su unipersonal llamado ‘Boy’ en el Teatro Picadero, donde transita por cuestiones de su vida privada vinculadas a reflexionar acerca de la memoria y la identidad.
Cabe recordar que su romance con Carola Reyna, colega y su esposa, comenzó en la década de los ’90. El flechazo fue tal que en 1994 ambos tomaron la decisión de contraer matrimonio tras haberse conocido en los escenarios o en las grabaciones.
En Chiche en vivo, Boy Olmi habló acerca de la pobreza y la distribución de la riqueza mundial está en manos de un ínfimo porcentaje, recordó a sus padres y contó las razones por las que se inclinó a ser actor.
“No sé si hay menos pobreza, lo que sí sé es que hay muy poca gente que tiene concentrada la mayor parte de la riqueza y todos los demás no tienen para comer, educarse o un techo. No hablo solo de Argentina, las partes están disociadas: la izquierda de la derecha, lo sexual, político, lo religioso“, comenzó diciendo al aire de NET TV.
Chiche Gelblung indagó en cuanto a su decisión de ser actor y respondió: “En el unipersonal digo que tuve una madre poderosa como profesional, ella fue una de las primeras psicólogas que hubo en Argentina. Fue fundadora de un montón de corrientes innovadoras, experimentales y avanzadas. Empezó siendo freudiana y luego incorporó lo espiritual a lo científico, por lo que empezó a investigar cuestiones más holísticas. Fue decana de la Facultad del Salvador, formó mucha gente“.
Y agregó: “Como madre, hubo momentos en que yo quería quería que se ocupara de mi y ella estaba ocupada de sus pacientes. Me daba mucha bola, pero la que puede dar un profesional que está muy ocupado a sus hijos. Ella era hija de gauchos judíos y mi papá era un tipo más de clase media o alta, abogado y de una familia tradicional. Mis padres tuvieron acceso a algo clave para mi formación: la psicología de mi madre y el humor de mi padre“.
En este sentido, Boy Olmi profundizó su argumento: “Me convertí en actor porque quería que me escucharan, dieran bola, miraran y prestaran atención como quizas en casa no. No es una obra de teatro mi unipersonal, que luego seguirá en Europa, es un experimento que tomó todo lo que yo decía durante dos años de confesiones. Es una dramaturgia, que la tuve que estudiar porque es un texto, y me la estoy jugando porque no es ficción”.
Chiche Gelblung fue más allá y consultó a quien de sus progenitores amó más. “Quiero más a la vida que me dieron porque con los dos tuve conflicto y tengo un amor infinito. Ambos murieron, los venero, les agradezco y jamás podría decir si quiero más a uno u otro“, concluyó al aire de Chiche en vivo.