Durante los últimos días, el oficialismo celebró la compra de reservas que pudo realizar el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el desembolso de 1.000 millones de dólares que recibió de parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la cantidad de divisas norteamericanas que el sector agropecuario obtendrá debido a las exportaciones.
En este contexto, en Chiche en vivo dialogaron con Andrés Asiain, economista, para comprender lo sucedido recientemente en materia financiera y los motivos de la desconfianza del ente monetario a los datos que releva y publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC).
“Fue un desembolso, tiene que ver con que cuando Argentina tomó el crédito era un pago inicial por 20 mil millones, después 14 o 15 mil millones y pagos cada tanto de mil millones condicionado de ciertas metas y seguimiento de la política económica. Es como si te dijera un acreedor que te prestó plata y va a todo el tiempo a la empresa para ver si vos hiciste las medidas que tenías que hacer para lo que él plantea que son las condiciones para que puedas repagar”, comenzó diciendo en el entrevistado al aire de NET TV.
Y agregó: “Esa negociación está muy embuída no tanto por cuestiones técnicas, sino por relaciones políticas. Por ejemplo, que no te revisen las cuentas por ser amigo del gerente del banco. Es un poco lo que pasa en la relación entre Donald Trump y Javier Milei“.
Por otro lado, el economista aclaró que el país aumenta su deuda con el FMI: “Argentina se sigue endeudando. A la gente se le dijo que por ahí tiene que resignar parte de la jubilación, está difícil llegar a fin de mes y aumenten las tarifas porque era necesario para que el Estado ordene sus cuentas. El Estado tiene sus cuentas ordenadas, pero lo siguen endeudando en dólares y lo hacen para financiar otros problemas de la economía argentina. Esto deteriora la vida de las personas durante años“.
En cuanto a si las cuentas del Estado están en orden, precisó: “Con dificultades, pero autogeneradas. No me parece tanto un desorden, sino que hay una agenda política del Estado en la economía y reducir su gasto. Cuando las cuentas dan bien, van y rebajan impuestos claves. Tanta baja impositiva hacen que la meta del superávit que se venía logrando empiece a trastavillar y luego se impongan nuevos ajustes”.
El organismo financiero propone metas a cambio de los desembolsos realizados, por lo que Andrés Asiain explicó: “Uno tiene que ver con la actualización del índice de precios, hay intereres de la gente que todavía tiene los bonos indexados y están detrás del pedido del Fondo Monetario. El otro tiene que ver con juntar reservas porque la meta la incumplieron por mucho. Aprueban por la relación política entre Milei y Trump. El tercer pedido es una política de cambio más flexible, pero no le darán bolilla“.