La industria textil en la República Argentina atraviesa un momento complejo debido a las importaciones, la poca regulación y los precios que no permiten competir a la industria nacional. Además, las grandes cantidades de sobrantes y la falta de lugares para desechar la ropa comienza a ser un problema en todo el mundo.
En Chiche en vivo contaron con la presencia de Marco Meloni, vicepresidente de la Fundación Pro Tejer, para saber cuáles son los verdaderos problemas de este rubro. “Están preocupados los mismos importadores porque no hay consumo. En cuanto a Shein y Temu hay una oferta quirúrgica por pedido, la oferta mundial que hay debido a la sobreproducción. El problema lo estamos teniendo varios países textiles”, comenzó diciendo.
Y agregó: “Estados Unidos te legisla las importaciones a los garrotazos, se enoja y te pone un cincuenta. Brasil al igual que nosotros tenía un 30% o 35%, ahora nosotros estamos en un 20% aunque ellos ropa más barata en los shoppings. Lo que hacemos nosotros en un 98% está fuera de los shopping, mientras que lo que tenés dentro de ellos la mayoría es tela y ropa importada, no tenemos nada que ver con ellos y sí con Flores o el conurbano”.
En cuanto a las preocupaciones de los consumidores, expresó: “La gente primero tiene que vivir, comer, pagar los servicios, obra social, colegios en un momento de mucho desempleo. Primero vas a pagar eso o el alquiler antes que ropa. Ahí tenés un problema de demanda, después una sobreoferta”.
La comuna 7 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se caractertiza por todos los días ser un centro de personas que revenden indumentaria de todo tipio precios de fábrica. “Siempre se trabajó allí el 90% de mercadería nacional”, sostuvo.
Chiche Gelblung indagó acerca de cuánto cuesta hacer un jean y Marco Meloni respondió sin problemas: “Tenés $5000 de tela y entre avíos y costura, según donde lo hagas, puede haber unos $7000. Sale alrededor de $12.000 y en Flores le marcan un 30%. El shopping si lo manda a hacer acá lo hace todo formal y se come todos los impuestos, pero sale cinco veces más con la misma tela y un talle más fino”.
En consonancia a esto, sumó: “Podemos hacer ropa barata, lo que no podemos competir es con la ropa sucia. El Gobierno sacó una norma donde tiene que desinfectar la ropa usada que viene del basurero de Atacama, en Chile”.
Para concluir, el vicepresidente Pro Tejer aseveró respecto a la importación de ropa o de contrabando: “Que venga de contrabando es un hecho. ¿La estamos importando legalmente? Sí, pero se puso una norma bastante complicada para una desinfección particular.