Las denuncias falsas están muy presentes en la actualidad y muchas veces detrás cuentan con motivos o razones que se desconocen, son de parte del demandante y en varias oportunidades puede terminar con una persona inocente cumpliendo con una condena por un delito que no cometió.
Durante los últimos días un Tomás Vázquez realizó un video en sus redes sociales y confesó que había demandado a su padre y que el motivo no era cierto, por lo cual su padre es inocente y estuvo privado de su libertad sin merecerlo. “Fui inducido por mi madre“, reveló el chico que a los 9 años, bajó la manipulación de su madre, argumentó junto a su hermano una situación de abuso sexual de parte de Pablo Ghisoni.
En ‘Culpable o Inocente‘, con la conducción de Ana Rosenfeld y Diego Suárez Mazzea, informaron y debatieron acerca del caso Ghisoni. “La falsa denuncia es lo peor que le puede pasar realmente a quien es víctima de eso. Cuando decimos que están las acusaciones calumniosas o injuriosas y la manera de resarcir nunca es a tiempo, siempre es tarde. Padecer esto, tener que vivirla, transcurrir vos sabiendo la verdad y que la otra parte sepa que de alguna manera lo hizo por venganza una falsa lealtad a alguien en defintiva eso hace que cuando quieras retroceder nunca se pueda recompensar ni económicamente ni emocionalmente a la víctima“, comenzó diciendo la presentadora.
Analía Raña Sá, panelista y abogada del programa de Net TV, opinó: “Los que hacemos derecho de familia vivenciamos muchas injusticias. Tengo algunos clientes con estas situaciones y es impresionante como se vive desde la parte de la víctima. Es muy interesante lo que dice el padre de Tomás en el sentido de que muchas veces los periodistas hablan de víctima y abusador, cuando en realidad tenemos que hablar de denunciante y denunciado dejando que la Justicia dé la última palabra. En este caso, los medios ya le hablaban a él como si fuera un abusador y a la madre como una víctima“.
Leonardo Rey, letrado, se suscribió al pensamiento de su colega y agregó: “Es una falacia de la Justicia que al momento de ser denunciado un supuesto culpable ya lo acusan como de que es verdad. Por lo tanto, siempre se debe decir denunciante y denunciado hasta que la Justicia lo compruebe. Es un médico que estuvo tres años detenido con prisión preventiva, dos años y seis meses con un encierro estricto y seis meses con prisión domiciliaria en el cual fueron a debate y se había absuelto. Esa sentencia no está firme, está en el Tribunal de Casación de Buenos Aires y el que llevó como particular damnificado es Juan Pablo Gallego de parte de la denunciante”. Además, el experto en derecho precisó que “no es un solo caso y este salió a la luz, pero que en Argentina un 40% son falsas denuncias en el Ministerio de Justicia de la Nación y Buenos Aires“.
Ana Rosenfeld tomó nuevamente la palabra y explicó: “La realidad es que la falsa denuncia es algo terrible porque, primero, el que es denunciado hasta que puede contar su verdad está acusada y esa acusación lo coloca en un lugar de desmedro frente al poder de aclarar cuál es su verdad. Porque lamentablemente el denunciado no tiene los derechos que tiene el denunciante, a quien primero se le cree y luego el denunciado debe acompañar con pruebas que no las tiene porque las pruebas de que no hizo son difíciles de recolectar“.
Sergio Rodríguez, otro de los letrados presentes en la mesa, expresó que en épocas de fake news, cosas trucadas e inteligencia artificial dificulta hablar de verdad en la actualidad. “Es una pavada decirle al Poder Judicial algo a los periodistas. El periodista que hable como quiera, forme la opinión que quiera dentro del marco de la libertad de expresión con los límites legales. Ahora la Justicia es una poder técnico, entonces, lo que a mi me llama la atención es que fallaron los peritos psicólogos y psiquiatras que no pudieron detectar rasgos de mitomanía tanto en el denunciante como en el denunciado. Porque si tenemos valoración judicial prudente con un hecho muy complicado, lo mínimo que hay que hacer es repensar con qué herramientas el Poder Judicial hoy puede detectar rasgos de mitomanía“.
Jorge Alfonso calificó de que hay un “sistema judicial perverso porque fallaron todos los andamiajes del Estado” y que la “Cámara Gesell no sirve para nada porque queda en evidencia que ese sistema con psicólogo y asistente social, como lo llamaría yo, una organización criminal para determinar que el hombre en la Argentina está bajo una libertad condicional porque alcanza solamente con el relato de una mujer acompañado por tres o cuatro renglones de una perito para que en Buenos Aires o Capital Federal una personas esté privada de la libertad“. También, recalcó que la denunciante estará frente a un hecho donde ella tendrá que afrontar con un buen penalista una pena máxima de 20 años.