Gabriela Acher nació en Uruguay pero durante su adolescencia se mudó a la República Argentina y comenzó a construir su carrera como actriz que la posicionaron durante décadas en el estrellato tanto en la televisión como en teatro. Además, también se desempeña como escritora y guionista generando un amplio espectro en lo que respecta al arte en sus distintas facetas.
La montevideana visitó el estudio de Entrometidos en la tele, programa conducido por Tomás Dente y un gran panel de profesionales, para contar todo lo vinculado a su actualidad laboral, recordar grandes épocas y analizar tanto el feminismo de sus comienzos con el actual.
“Quería hacer unipersonales desde 1975 cuando trabajaba con Antonio Gasalla e hicimos dos grandes temporadas en el teatro. Le dije que quería hacer eso que hacía él y me planteó: ‘¿Qué le querés decir a la gente?’. Y le plantee que no tenía la menor idea y me respondió que entonces no podía hacer un unipersonal, pasaron muchos años hasta que tuve material de mis libros y de cada uno fui sacando un unipersonal para decirle algo a la gente con humor“, comenzó diciendo a través de la pantalla de NET TV.
Y agregó: “Tu otro actor es el público y estás relacionado con la gente, la televisión te da mucha popularidad pero no este contacto carnal con la gente no. Nos estamos riendo todos de lo mismo en el teatro, se ríen de mi y de ellos porque se reconocen, estás regalando vida y salud. Reírse de uno mismo es salud, es lo que único que te hace exorcizar el dolor“.
Andrea Bisso contextualizó que en sus inicios con grandes capocómicos el humor estába ligado al género masculino y no tanto con el femenino. “Encontré mi lugar cuando empecé a escribir mis propios textos, antes de eso trabajé con otros e hice los libretos que otros escribían. Los libretos de Tato Bores eran extraordinarios, los que me hicieron ganar el Martín Fierro fueron los escritos por Alejandro y Sebastián Borensztein. Yo escribí mi parte de La Chochi Dicharachera en 1982“, respondió la entrevistada.
En este sentido, recordó la unión entre los actores de “Telecataplúm” y los emergentes para la realización de “Hupumorpo” en 1974: “Otros productores decidieron juntarnos y años después hicimos Comicolor en 1979, donde ya no me gustaban lo que me escribían y empecé a escribir mis personajes. Escribí La Chochi Dicharachera que me lo compró la revista Gente para escribir en la revista, me puso la tapa ‘Por achichar la chatura de la TV’“.
Las mujeres comenzaron a imponerse con el avance del siglo XX y Alejandra Acher reveló el temor que mantenían los hombres con los que trabajaba del éxito de sus libretos: “Sintieron un peligro y realmente yo escribía para el programa, surgió la competencia de golpe. La relación con productores fue buena hasta que empecé a escribir libretos y competir en esa zona. Decidí dejar Comicolor y elegir mi escritura“.
El humor también evolucionó y mutó a una actualidad en la que el feminismo invitó a deconstruir a la sociedad y dejar atrás aquellas épocas en las que mujeres convivían con el machismo naturalizado. “Siempre fui feminista y hubo que cuidar a las mujeres porque eran a las que peor se trataba en un momento. Cuando era chica fui a ver teatro de revista y lo vi a Adolfo Stray hacer un monólogo entero en la cola de Nélida Roca. No tuve que adaptar el humor porque mis textos eran de defensa de las mujeres. Hice un personaje que se llamaba la Doctora DIU, tenía un concurso llamado ‘Traiga a su marido usado por más de cuarenta años que ya no funciona y se lo cambiamos por dos de 20 años 0 kilómetro, lo mandábamos al hombre mayor a una jaula y venían dos jóvenes a llevarse a las mujeres”, precisó Alejandra Acher desde su experiencia.
Y sumó en referencia al feminismo actual: “El feminismo de hoy no representa a todas las mujeres de ninguna manera, como el feminismo de la época mía. Este feminismo de hoy se asocia con otras políticas, o sea, no está defendiendo al feminismo“.
Para concluir, Alejandra Acher contó en Entrometidos en la tele detalles atractivos de su unipersonal ‘¿Qué hace una chica como yo en una edad como esta?’ en el Teatro Picadilly: “Es como una especie de charla TED donde desarrollo una teoría que dice que las mujeres de hoy de 40 a 80 años a fuerza de divertirse más que sus abuelas y madres logró correr el gen del envejecimiento 20 años para atrás. Por lo tanto, los 60 son los nuevos 40, los 50 los nuevos 30, los 40 los nuevos 20 y los 20 todavía no nacieron. Hay consultorio sentimental llamado ‘@elcielopuedeesperar.com’, recibo cartas de las distintas mujeres escritas por mi con sus problemáticas y contesto los disparates habituales”.