Ayelen Paleo y Carmen Barbieri tiene una enemistad desde hace años cuando se confirmó muchos años que la modelo era la tercera en discordia en la relación que la madre de Fede Bal mantenía con Santiago Bal. En la actualidad, la disputa se reflotó ya que la conductora cuestionó a la familia de la exvedette y su progenitora que había sido acusada de pertenecer a una red de trata, fue detenida y recientemente liberada.
La presentadora padeció mucho la ruptura de su vínculo amoroso con el actor y recibió amenazas del seno de una de las protagonistas del affaire que traicionó su confianza y quien fue acusada de un grave delito manifestó públicamente que “hay gente se que se alegró” por su aprehensión, algo que fue negado por la mediática.
En este contexto, en Entrometidos en la Tele con la conducción de Tomás Dente y el acompañamiento de un gran panel informaron al respecto de la demanda judicial que Ayelen Paleo le iniciaría a Carmen Barbieri.
“Hasta hace dos semanas estaba bailando y festejando la detención, la verdad es esa. Esto no es detrimento de Carmen, pero en este caso su palabra no es congruente con lo que hizo. En la entrevista a los chicos de Intrusos dijo A pero en su programa hizo B”, manifestó el presentador de Net TV antes de dar pie a repasar el tape cuando la madre de Fede Bal ‘celebró’ la detención de Elizabeth Rodrigo.
Romina de los Santos, abogada presente en el estudio de Entrometidos en la Tele, explicó tras el video observado: “No dijo puntualmente sobre quién era la burla, queda en la imaginación colectiva. Necesitás un elemento objetivo de corroboración externo”.
En este sentido, Andrea Bisso contó su interpretación ante lo que fue la actuación de Carmen Barbieri: “Ví a una Carmen teniendo un desahogo por todo lo que ella vivió a través de Santiago Bal y de toda esa familia”.
Ana Laura Román, que fue la encargada de dar la primicia de la liberación de Elizabeth Rodrigo, reflexionó: “Más allá de que le duró poco la detención a la madre de Ayelen Paleo, no sabés lo que puede pasar y sigue todo ahí. La verguenza de haber estado detenida no te la saca nadie, hay una etiqueta o condena social”.