La figura de Laurita Fernández volvió a quedar en el centro de la escena mediática, aunque esta vez lejos de los escenarios y los estudios de televisión. En la última emisión de Entrometidos en la tarde, Tomás Dente reveló una noticia de alto impacto que expone a la actriz y conductora a una compleja disputa judicial con quien fuera su representante durante más de una década, Mauricio Catarain. La información, presentada como exclusiva, encendió las alarmas en el mundo del espectáculo.
Según detalló el periodista de NET TV, Catarain inició una demanda formal contra Fernández reclamando el pago de los porcentajes correspondientes a más de diez años de representación artística. De acuerdo con las fuentes consultadas por Dente, el conflicto se originó tras el agotamiento de todas las instancias informales de negociación. El representante sostiene que le corresponde una comisión por los numerosos contratos que Laurita firmó durante el período en el que él estuvo a cargo de su carrera, etapa en la que la artista consolidó su ascenso y se convirtió en una de las figuras más convocantes del medio.
El caso habría escalado aún más por la falta de voluntad para alcanzar un acuerdo extrajudicial. En el programa se explicó que existieron reiterados intentos de mediación, instancia obligatoria previa al juicio, a los que Laurita Fernández no habría accedido. Según Dente, la negativa de la conductora estaría vinculada a evitar un encuentro personal con su exrepresentante, con quien la relación se encuentra completamente quebrada desde hace años.
El panelista Diego Suárez aportó un dato clave para entender la profundidad del conflicto: reveló que, cuando la causa comenzó a gestarse hace algunos años, Fernández recurrió al estudio jurídico del doctor Ignacio Trimarco para delinear su estrategia legal. Suárez, quien por entonces integraba el equipo de comunicación del bufete, confirmó que la tensión entre ambas partes era total y que el expediente continúa abierto debido a la enorme diferencia económica que los separa.
El análisis de Tomi Dente sobre el escándalo Fernández-Cataraín:
Actualmente, el proceso judicial se encuentra estancado. Catarain exige el cumplimiento estricto de los contratos que, según su postura, fueron determinantes para posicionar a Laurita como una de las artistas más rentables de la industria. Del otro lado, el entorno de la actriz mantiene un hermetismo absoluto y evita hacer declaraciones públicas. La demanda no solo pone en juego una cifra millonaria, sino que también amenaza con sacar a la luz detalles sensibles de la interna profesional de Fernández durante sus años de mayor exposición mediática.
Este viernes 2 de enero, Dente sumó un nuevo capítulo al conflicto al revelar que habló recientemente con Catarain, quien fue contundente: “Voy por todo”. Ante la consulta de la abogada y panelista María Ximena Damasco sobre el tiempo que llevan distanciados, Diego Suárez Mazzea precisó que el quiebre definitivo ocurrió hace cinco años, momento en el que Laurita realizó una consulta laboral con Trimarco y cortó vínculo con su entonces representante.
Mientras la batalla legal avanza en silencio, Dente también reparó en el costado personal de la conductora. En medio del escándalo judicial y tras su separación del productor Claudio “Peluca” Brusca, Laurita inició un nuevo romance con un polista. Una vez más, la artista demuestra su “capacidad camaleónica” para reinventarse, incluso cuando la justicia amenaza con poner bajo la lupa uno de los capítulos más exitosos, y ahora conflictivos de su carrera.