El terremoto que azotó el Extremo Oriente de Rusia llegó a una magnitud de 8.8 en la Escala de Intesidad Modificada de Mercalli, generó olas de hasta cuatro metros de altura, alarmó y causó la evacuación de personas en Japón, Hawái y Ecuador pero también alertas de posible tsunami en las costas del Pacífico: Colombia, Perú, Chile y toda la zona marítima que abarca este océano.
Según manifestó el gobernador de Kamchatka, es uno de los más severos de las últimas décadas aunque no supera el de 9.0 que dejó graves consecuencias en Japón en 2011. El mundo habla de esta catástrofe que, si bien sacudió la ciudad rusa, no habría producido un oleaje tan potente.
En ‘ISPA, Todo al revés‘, con la conducción de Diego Moranzoni, debatieron todo lo relacionado a este fenómeno natural. “El impacto no solamente fue en Chile, sino que en gran parte de Latinoamérica. El terremoto se produce en el sector oriental de Rusia, que se conoce como el Anillo de Fuego del Pacífico y un sismo por encima de 7.0 puede generar un tsunami en las zonas de las costas abarcadas por este océano“, comenzó diciendo el panelista Mario Solís.
“Afortunadamente en Chile solamente llegaron a una altura de 45 centímetros, estamos hablando de casi medio metro. La desesperación fue tal porque en 2011 hubo un sismo de 7.2 y, en ese instante, las olas a Chile destruyeron locales comerciales al lado de la costa, hubo una gran cantidad de daños materiales aunque sin víctimas fatales. Las clases estaban suspendidas, los ciudadanos debían quedarse en sus casas y el operativo en su mayoría funcionó de manera correcta“, sumó.
De momento, cabe mencionar que no hay vícitimas fatales en Rusia y en otros lugares del mundo según lo anunciado hasta el momento. Esto se da también gracias a la tecnología que prevé con hasta 48 horas de anticipación la posiblidad de una catástrofe y permite que los países tomen medidas pertinentes.
Santiago Llull, otro de los panelistaS de ‘ISPA, Todo al revés‘, complementó la información del periodista chileno Mario Solís y explicó: “Se descartó la llegada de una ola gigante y está más presente la posibilidad de olas constantes, las cuales también podrían llegar a tener mucho daño“.
Cabe mencionar que en Chile se levantó el estado de alerta en algunas regiones porque esto afecta desde Arica hasta todo el cordón marítmo. “En la región del Valparaíso, Concepción y Antofagasta todavía se mantiene porque son zonas que tienen un riesgo bastante fuerte ya que no son sectores de aguas profundas. Por lo tanto, el mar al recogerse y al regresar su ubicación normal el golpe puede provocar algún daño“, manifestó el columnista de nacionalidad chilena.