‘Propofest’: adicción, robo de fármacos anestésicos y falta de regulación

La muerte del anestesiólogo, abrió un interrogante de qué sucede con las ampollas de propofol y fentanilo en los centros de salud y cómo los profesionales, que tienen acceso para el uso en intervenciones, culminan realizando un uso "recreativo" en fiestas informales y venta ilegal. Los medicamentos registrados en el hogar del fallecido provenían del Hospital Italiano, se llevó a cabo un sumario interno y dos trabajadores renunciaron.

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Las muertes de pacientes por fentanilo contaminado en 2025 y el reciente deceso de Alejandro Salazar, anestesiólogo del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, por sobredosis de propofol plantearon la conjetura de un supuesto desvío y un mercado de fármacos anestésicos que está siendo investigado y que pusieron el énfasis en el control de la ANMAT y los laboratorios que distribuyen intrahospitalariamente.

En ISPA, todo al revés, programa conducido por Diego Moranzoni y un gran equipo de profesionales, dialogaron con el cirujano plástico Ezequiel Polistina y Marcelo Peretta, doctor en Farmacia y Bioquímica, para conocer más acerca de lo que sucede con remedios que son de uso exclusivo de centros de salud y no están a la venta en farmacias.
Hay un robo hormiga que sucede desde hace alrededor 15 años. La primera vez que se murió un famoso, que fue Michael Jackson, por propofol y fentanilo tomó una gran repercusión. En su casa, el médico le hacía esta infusión porque son drogas endovenosas. Se lo hacía para relajar porque aparentemente para hacer cura del sueño pero eso se puede hacer en un hospital o incluso en un quirófano bajo mucho control y no en una casa. Él se fue y al otro día lo encontraron muerto”, comenzó diciendo el excandidato a diputado nacional.
Y agregó: “A partir de ahí, desde el Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos vienen denunciando este robo hormiga. Se roban las ampollas que vienen en cajas o denuncian más de las que usan. Lo roban y no lo usan para cirugías o anestesiar a una persona que debe ser intervenida quirúrgicamente, lo hacen para este tipo de abuso o de fiestas. Usar propofol para sedarte en tu casa, inducir el sueño, relajarte y bajar es un abuso de drogas y no un uso recreativo“.

Ezequiel Polistina tomó la palabra y explicó acerca de los efectos que tiene este tipo de fármacos: “Todo este tipo dopaminérgico te activa todo tu mecanismo de recompensa y te da bienestar, así actúan este tipo de drogas. El mensaje a nivel Ministerio de Salud que tenemos que dar es tener una mirada más profunda y analizar por qué los profesionales que están sometidos a determinado estrés llegan a esto, hay que contenerlos y cuidarlos. Es una adicción a ese bienestar que tienen previo al momento de dormirse“.

En este sentido, el médico complementó: “Hay que ver esta enfermedad silenciosa de las adicciones y todos los factores que llevan a eso. Lamentablemente, una de las razones son presiones laborales“.

Marcelo Peretta precisó que “en una farmacia una ampolla de fentanilo puede costar $8.000 y en el mercado negro te pueden llegar a pedir $50.000 por una ampolla“. “Hay gente que es adicta, conoce a alguien que trabaja en la salud y están dispuestas a pagar lo que sea para conseguir. Por eso se genera más y más robo. El envase vacío debe volver a las farmacias“, concluyó al aire de NET TV.

Mirá el programa completo de ISPA, todo al revés del 06/04/2026 acá:

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