Elizabeth Rodrigo, madre de Ayelén Paleo, había sido imputada por tener presuntas vinculaciones con una red de trata de personas que la llevó a estar encarcelada durante un tiempo, pero finalmente fue sobreseída y la Justicia platense determinó que sus tareas solamente fueron en el rubro fotográfico y la edición de una sitio de internet destinado para la contratación de escorts.
La progenitora de la modelo atravesó un infierno en los 45 días que le tocó estar tras las rejas en agosto del pasado año, lo cual se terminará en octubre cuando fue liberada y posteriormente devino en un engorroso proceso judicial que definió que no tiene relación alguna con el expediente abierto a una profunda investigación.
La presunta tercera en discordia entre Carmen Barbieri y Santiago Bal publicó en redes sociales la noticia de que su mamá no tiene que ver con las acusaciones y mostró su malestar ante la falta de difusión mediática tal como había sucedido en el momento en el que la detuvieron.
Luego, Elizabeth Rodrigo dialogó con Desayuno Americano y aseguró que la noticia le modificó la vida a su entorno familiar. En este contexto, reconoció que uno de sus descendientes se encontraba por afrontar el sueño de competir en una competencia mundial de tango y recibió señalamientos: “Le decían: ‘Tu mamá es la jefa de una banda de trata’“.
En este sentido, profundizó acerca de cómo la escuela de danza de Ayelén Paleo recibía cuestionamientos: “Se paraban en la escuela de mi hija y también las madres se asustaban“. Y agregó: “Los daños y los perjuicios que han causado en mi vida son inmensos. Mi vida cambió“.
Posteriormente, afirmó que le cuesta conciliar el sueño frente a las versiones que escucha en referencia a su persona: “Terrible. Nunca imaginé tantas cosas. Yo no puedo dormir por las cosas que escucho“. Es por eso que no descarta llevar a la Justicia los medios de comunicación e integrantes del ambiente que la habrían acusado sin tener precisiones: “Vamos a analizar cada caso. Cada uno me acusó de ciertas cosas. Por más que ahora me llamen y me digan ‘perdón’, ya está“.
Elizabeth Rodrigo relató que las condiciones del Sistema Penitenciario Melchor Romero presentaba condiciones horribles, el espacio en el que estuvo era chico, pasó frío y recordó el ingreso de roedores: “Entraban dos ratas y se llevaban una bolsa que tenía cáscaras de naranja. Me acuerdo perfecto“. Para concluir, ratificó su sentimiento de injusticia y recordó que al momento de ser detenida un amigo íntimo sufrió una descompesación: “Cuando le conté lo que me pasó, tuvo un golpe de presión y un problema cardíaco. Tuvieron que sacarlo“.