Griselda Blanco se negó a participar en la segunda pelea clandestina organizada por la directora de la cárcel pero los guardias la llevaron a la fuerza y su contrincante casi la mata.
Después de pasar varios días inconsciente, Griselda recibe la visita de su abogado, quien necesita ganarse su confianza para sacarle información porque lo amenazaron con matar a su familia. El abogado le miente y le dice que encontró a su hijo y lo llevó a un lugar seguro. Ese es el punto débil de La Viuda Negra y, alegre por la noticia, le preguntó si el niño estaba con Richi y con Sugar; así le reveló los nombres de sus secuaces.
Mirá el capítulo 56 de La Viuda Negra: