Griselda Blanco se entera que su marido, “Cejas”, y su socio, “Guaguancó”, tenían el plan de entregarla a la policía para cobrar la recompensa. Además, “Cejas” le estaba siendo infiel con otra mujer. Griselda entró a la habitación mientras estaba con la amante y lo mató de un disparo en la cabeza.
La ahora viuda robó a “Guaguancó” para irse del país y comprar cocaína con la intención de traficarla a Estados Unidos; se llevó el carro del también delincuente y pasó a la frontera de Colombia con Ecuador.