En una nueva entrega de ‘Longobardi’, Marcelo Longobardi analizó la entrevista que Facundo Moyano brindó a Telefe luego del escándalo que protagonizó días atrás con su novia, Candela Arizaga. El exdiputado defendió su accionar, negó los delitos que se investigan y sostuvo que es inocente. Además, incorporó un dato que hasta ahora no había trascendido públicamente: según su versión, Arizaga sufrió un paro cardíaco dentro del departamento durante la madrugada del martes 4 de agosto, antes de abandonar el edificio ubicado sobre la avenida del Libertador al 5400 y ser registrada por cámaras de seguridad mientras corría descalza y semidesnuda por las calles de Belgrano.
Durante la entrevista con Rodolfo Barili, Moyano aseguró que fue él quien asistió a su pareja durante la emergencia. “Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero”, afirmó, y sostuvo que le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). También explicó que su pareja no recuerda lo ocurrido porque, según su relato, no estaba consciente en ese momento y aseguró contar con registros de lo sucedido dentro de su vivienda. Su explicación busca aportar una versión diferente sobre el llamado al 911 realizado por el encargado del edificio a las 5.03, cuando pidió una ambulancia y manifestó que Moyano le había dicho que estaba sufriendo un ataque al corazón. “Claramente, yo no puedo haber tenido un paro cardíaco porque no puedo llamar al portero mientras tengo un paro cardíaco”, argumentó.
El hijo del sindicalista también fue consultado sobre el consumo de estupefacientes durante las horas previas al episodio. Ante la pregunta sobre si habían consumido cocaína, respondió: “No, no se consumió cocaína”. Sin embargo, evitó precisar qué sustancias habían consumido y aclaró que respondería únicamente por él para no contradecir las declaraciones realizadas previamente por su novia.
Luego de repasar la versión del exdiputado, Longobardi puso el foco en el relato sobre la emergencia médica y cuestionó la posibilidad de que una persona que atravesó un episodio de esas características pudiera desplazarse de la manera registrada por las cámaras. “Me parece que estamos ante un suceso que la cardiología debería estudiar”, planteó el conductor.
En tono irónico, agregó que le resultaba llamativo que alguien que había sufrido un infarto pudiera posteriormente salir corriendo por las calles de Belgrano. “A mí no me importa la vida privada de esta gente”, afirmó, aunque aclaró que sí le generaría interés si la vida privada de Moyano estuviera financiada por los afiliados a los sindicatos de su familia.