En una nueva emisión de ‘Mate x medio’, la conductora Liliana Vasiluk recibió en su estudio al emblemático periodista del espectáculo Cacho Rubio, a quien presentó afectuosamente ante su audiencia como su “cábala personal”. Durante una charla distendida que recorrió diversos temas de la actualidad, el invitado aportó su mirada analítica sobre cómo se vive la fiebre del fútbol y el desarrollo del torneo continental en Miami, una región del territorio estadounidense que el cronista suele frecuentar con regularidad durante el año.
Al meterse de lleno en el análisis deportivo y social, el periodista describió con asombro el inédito fenómeno que genera la figura de Lionel Messi en el público norteamericano. Rubio fue categórico al explicar que la devoción de los asistentes no está ligada a una identidad futbolística tradicional: “Es increíble porque la gente no es hincha del Inter, del club. Yo he ido y la gente llena el estadio pagando una fortuna, hasta mil dólares. Pero si Messi no sale a jugar en el segundo tiempo, se van del estadio”, relató para graficar el magnetismo del astro argentino.
El cronista también reflexionó sobre el choque cultural respecto a la popularidad de los deportes en el país norteamericano y la reciente transformación del mercado local. Según su visión, el público estadounidense prioriza históricamente disciplinas masivas como el fútbol americano, el béisbol y el básquetbol, relegando a un segundo plano al deporte que allí denominan soccer. Sin embargo, el entrevistado remarcó que el escenario cambió drásticamente a partir de la llegada del capitán argentino: “Ahora sí le van a dar bola porque entendieron que fue todo un negocio”, sentenció.
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista estuvo centrado en el exorbitante costo económico que implica presenciar los partidos del mundial actual en donde el experto brindó detalles sobre las dificultades para adquirir los tickets y los valores desproporcionados que se manejan en las boleterías y la reventa: “Este fue el torneo más caro de la historia. Yo tuve que conseguir algunas ubicaciones y las generales estaban a cuatro mil dólares. Es una locura total lo que se está cobrando por ingresar a las canchas”, detalló con indignación.
Para finalizar, Rubio comparó los valores de las entradas con la realidad del fútbol sudamericano y trazó un panorama optimista sobre la recaudación de los organizadores de cara a las instancias decisivas del campeonato. Al recordar el último encuentro del seleccionado nacional, puntualizó que los accesos llegaron a cotizarse entre cinco mil y seis mil dólares, una cifra impensada para los estadios locales. “Ellos saben perfectamente cómo hacer su negocio y les está yendo bastante bien. Ahora que llegan los cuartos de final les va a ir bastante bien”, concluyó.