Durante las últimas horas, el vuelo FZ1073 DE Flydubai que se dirigía desde Dubai hacia Tel Aviv activó la señal internacional que indica la posibilidad de que el avión pueda ser secuestrado, lo cual generó que las Fuerzas Armadas de Israel envíen cazas para registrar la situación al momento en el que transitaban por Jordania.
Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, manifestó públicamente que se trataría de un ataque “terrorista” y quien atacó al piloto se trataría de una persona que buscaba asesinar a los 180 tripulantes que iban a bordo. La palabra de una persona que vivió la situación está vinculada con que otro viajante presuntamente apuñaló al capitán e intentó que la aeronave entre en caída libre.
La buena noticia llegó cuando la aerolínea comunicó que todos los pasajeros se encontraban a salvo y que las autoridades se encontraban trabajando con el fin de investigar lo sucedido. Además, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu sostuvo que la situación estaba controlada y suspendió la reunión pactada con los máximos encargados del área de seguridad de su nación.
En Mesa Picante, programa conducido por Fernando Mancini y un gran grupo de profesionales, dialogaron con el piloto aéreo Carlos Rinzelli para comprender mayor lo sucedido en el extranjero. “Está catalogado como un acto terrorista y tiene las características del mismo. Un copiloto intentó reducir hasta dejarlo inconsciente o muy mal herido al comandante, lo cual logró, y al principio parecía que fue un puñal“, comenzó diciendo.
Y agregó a través de la pantalla de NET TV: “El interrogante era cómo pasó los controles aeroportuarios y finalmente el daño lo hizo con un elemento que está en todos los aviones, forma parte del equipo de emergencia que es un hacha. Ese elemento sirve para romper una puerta en caso de haya que realizar una evacuación y los pilotos queden encerrados. Evidentemente, tuvo la intención de estrellar el avión, hizo un descenso pronunciado y una locura“.
En cuanto al código internacional, el entrevistado precisó: “Colocó un código en uno de los instrumentos que tiene el avión que es para avisarle a las pantallas de tierra situaciones particulares como que hubiera un problema técnico y al descender ninguno reaccionaría hasta el momento de encontrarse con el avión estrellado en el suelo“.
En este sentido, complementó: “Las cabinas después de la caída de las Torres Gemelas tienen una puerta blindada a la que solamente tienen acesso a la misma utilizando un código que lo conocen dos personas: el comandante y la jefa cabina. Con el paso del tiempo, se empezó a compartir porque hoy no hubieran ingresado nunca a la cabina y el desenlace sería fatal. Ante los gritos del comandate lastimado, la jefa de cabina ingresó junto con otras personas y redujeron al terrorista que estaba con la naríz del avión hacia abajo en dirección al suelo. En el viaje casualmente iba un piloto que volaba a tomar servicio en otro lugar y volaba ese avió, se hizo cargo y lo aterrizó en el aeropuerto alternativo salvando la vida de todos“.
Por otro lado, afirmó acerca del conocimiento y la experiencia de vuelos compartidos entre el capitán y el acompañante: “Es una compañía en la que ingreso es de múltiples nacionalidades y es una de las debilidades que tendrán que corregir. Cuando tomás un piloto y no le hacés un estudio a propósito de su carrera y sus pensamientos para desarrollar la actividades, esto puede pasar. Trabajé en la empresa Austral y a lo largo de los años volaba tres o cuatro veces por mes, sabía el nombre de los hijos de los pilotos y tenía un conocimiento probado pero en esta empresa podés volar con alguien y después no lo volvés a ver nunca más en tu carrera, lo cual debés contar con un tema de entrenamiento que no solamente vaya por la capacidad para volar el avión sino que también se vincule con los factores humanos”.
Para concluir con la entrevista en Mesa Picante, Carlos Rinzelli explicó que no todo piloto puede volar cualquier aeronave: “Para volar un avión tenés que estar habilitado. En este caso, estaba habilitado. Pero si tenés uno con pocas horas y a nadie más, esto es entre la vida y la muerte. La jefa de cabina y algún miembro más pueden tener algún conocimiento por años de experiencia para hacer una comunicación pero no para volar“.