Durante la jornada de este jueves 27 de agosto, Javier Milei se presentó en el colegió judío ORT bajo un exigente operativo de seguridad, solicitud de poca presencia de adultos y la imposibilidad de tomar fotografías. Su arribo causó una revolución en el tránsito debido al corte de calles y la estación de Río de Janeiro del subte A sin funcionamiento.
El líder de La Libertad Avanza recibió la invitación por parte de quienes dirigen el establecimiento educativo secundario para brindar una charla que, a priori, trataría sobre la inteligencia artificial y la ética para los estudiantes de los últimos años del ciclo lectivo. La reunión privada contó con un recinto colmado, un discurso que se extendió a lo largo de casi una hora y aprovechó para cuestionar a la oposición.
En relación al establecimiento que albergó su visita y nuevamente definiéndose como un integrante más de la comunidad judía como en cada una de sus visitas a Israel y el Muro de los Lamentos, utilizó algunas personas fundamentales de la biblia y citas para reforzar sus argumentos.
Además de no dejar pasar la oportunidad para señalar negativamente al sector opositor a su ideología y forma de gobernar, también fue lapidario con los periodistas y, en ese instante, tuvo una cierta reprobación de parte de los presentes que generaron una frase provocadora para que intenten aumentar el bullicio.
Cabe remarcar que la asistencia a la charla brindada por Javier Milei no era de carácter obligatorio, transcurrió en el horario pertinente del dictado de clases y quienes no desearían participar podían notificarlo mediante un mail, según el aviso con anticipación que recibieron los padres frente a la noticia de que el jefe de Estado daría su testimonio.
En Modo Fontevecchia, programa conducido por Jorge Fontevecchia, Elián López Causero profundizó la información en el habitual resumen de noticias: “Con un fuerte operativo de seguridad que contó con francotiradores en los techos, perros de la Policía de la Ciudad y calles valladas en la zona, Javier Milei dio una charla de inteligencia artificial en la escuala judía del barrio porteño de Almagro. Estuvo poco más de una hora y saludó desde el auto a un reducido grupo de gente que lo acompañaba en el lugar”.