Masacres escolares, las historias detrás del dolor: de Columbine a San Cristobal
En 'Modo Fontevecchia' realizaron un informe vinculado con los acontecimientos que terminaron con alumnos asesinados por disparos de armas de fuego, donde los ejecutantes atravesaban representan un tipo de atacante: psicopático, el represivo y el traumatizado, según Peter Langman y Dwayne Fuselier. Matías Rodríguez Ghrimoldi, columnista, repasó desde el caso de Brenda Spencer hasta el reciente hecho de Santa Fe.
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El bullying, acoso escolar y las situaciones intrafamiliares tiene una repercusión negativa y que afecta principalmente a la salud mental de los niños y adolescentes que están construyendo su entorno social. En San Cristobal, Santa Fe, un joven de 15 años fue al colegio Mariano Moreno con una escopeta, comenzó a los tiros, asesinó a Ian Cabrera (13 años) e hirió a otros alumnos con los perdigones.
Recientemente se conoció la noticia de que el tirador, que se encuentra detenido y alojado en un establecimiento especial teniendo en cuenta que no puede ser imputado, realizaba u observaba publicaciones vinculadas a tragedias escolares. En Modo Fontevecchia, programa conducido por Jorge Fontevecchia, Matías RodríguezGhrimoldi realizó un informe con los lamentables hechos sucedidos en el ámbito lectivo.
En primer lugar, recordó el caso de Brenda Spencer: “En 1979 dijo que no le gustaban los lunes y tiró una ráfaga de balas con su escopete calibre 22 desde su casa a la primaria que tenía en frente, algo que dejó un saldo de dos adultos muertos y herir a ocho niños y a un policía. La frase recorrió todo Estados Unidos y The Boomtown Rats creó la canción ‘I don’t Like Mondays’ que se volvió la número uno. Días atrás, sus amigas contaron que manifestó que necesitaba hacer algo grande para salir en la televisión, luego se conocieron causas y abusos intrafamiliares”.
En este sentido, el periodista precisó que hay varios factores que se repiten en las masacres escolares: “Hay ciertos elementos que se reiteran y se busca entender la historia detrás del dolor, porque si solo no quedamos en el bullying o en los videojuegos no entendemos que hay un fenómenos en específico que tiene casi 50 años y elementos que se repiten: teatralidad y construcción de una escena cinematográfica, la frase que se dice antes de ejecutar“.
Erick Harris y Dylan Klebold fueron los hacedores de la tragedia de Columbine. “En 1999 planteaban que Brenda Spencer hizo mal porque hacía pasar a la matanza como algo caprichoso y ‘cómico’, pero ellos decían que detrás de los ataques es una ideología. Escribieron un manifiesto, lo difundieron y construyero toda un narrativa basándose en las ideas del darwinismo social y la superioridad racial entraron en su escuela y asesinaron a 13 personas, porque antes instalaron dinamita que no funcionó. Intentaron replicar un atentado anterior en un edificio federal de un adulto que había matado 168 personas, ellos quería superar el récord de las muertes”. La masacre de Columbine “es como el año cero porque tuvo un efecto contagio por todo el mundo mediante una seguidilla de atentados que parte de este hecho”.
Matías Rodríguez Ghrimoldi continuó con su relato de las acontecimientos fatales sucedidos en colegios de todo el mundo y puntualizó en Seung-Hui Cho y los casos que le siguieron. “En 2007, asesinó a 32 personas en Virginia. En 2012, Adam Lanza masacró a 22 personas en New Jersey tras años de obsesión con los detalles de Columbine“, comentó.
El columnista de Modo Fontevecchia remarcó que trascendió fronteras y llegó a Suzano, Brasil, y a Europa: “En 2019, dos exalumnos atajaron a sus colegios vistiéndose igual que los atacantes de Columbine. En 2021, en Rusia el atacante se autoproclamó un Dios replicando palabra por palabra los deilrios de Erick Harris. En Columbine se establece el discurso justificatorio en relación a un orden social injusto, una sociedad decadente que excluye y justifica una venganza, generan una reivindicación y una utilización de elementos para trascender en los medios y quedar en la posteridad”.
En cuanto a las réplicas, contó el caso de Junior y su amigo, Dante, en Carmen de Patagones, Argentina, cuando fueron al cine a ver Elephant, película alusiva a Columbine: “Al tiempo, Dante cuenta que Junior le dijo: ‘Me dejó sin palabras’. Y luego empezó a vestirse igual y atacó en su colegio asesinando a tres jóvenes e hiriendo a otros cinco“.
Por otro lado, Matías Rodríguez Ghrimoldi mencionó a Peter Langman, psicólogo, y Dwayne Fuselier, exoficial del FBI, que son especialistas en estas situaciones. “Hay tres tipos de atacantes: el psicopático, el represivo y el traumatizado. El último tiene que ver con casos en los que hay violencia intrafamiliar o abusos, donde los jóvenes por no poder enfrentar a sus progenitores terminan atacando a sus compañeros de escuela. Hay dinamizadores que terminan generando que esto suceda y alertas de los chicos como decir que van a matar a todos en reiteradas ocasiones hasta que lo hacen”, afirmó.
Para concluir con su informe en Modo Fontevecchia, aseveró: “Por último, está el arsenal simbólico como dicen los expertos. Es decir, el arma como un salto inmediato de la invisibilización, la impotencia a la potencia. Por unos minutos esas personas entienden que pueden decidir por la vida y muerte de los demás, construyen una suerte de escena cinematográfica a su alrededor“.
Mirá la primera parte de Modo Fontevecchia del 31/03/2026 acá: