Música y series comtemporáneas, un reflejo de la población: individualismo, ostentacióne e identificación
En 'Modo Fontevecchia', Matías Rodríguez Ghrimoldi realizó una columna vinculada al cambio generacional de los géneros musicales y los productos audiovisuales del 2016 a la actualidad, donde se evidencia un claro mensaje de salir de abajo, progesar y tener la vida que uno siempre soñó pero dejando de lado la humildad. Además, precisó que desde ese año la felicidad en el país se derrumbó.
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Con el correr de los años, los géneros musicales han variado y mutado llegando a crear nuevos formas de interpretar, contar y comunicar vivencias personales, realidades sociales, entre otras cuestiones. A fines de los ’90 y principios de los ’00, en Argentina comenzó a hacerse fuerte la cumbia villera y se convirtió en un sinónimo de protesta ante cuestiones que vivía la sociedad, al igual que el reggaeton en Centroamérica pero especialmente en Puerto Rico y República Dominicana.
Si bien son dos ritmos muy consumidos en el país, a ellos actualmente se les suma géneros como el RKT, trap o la cumbia 420 representada porL-Gante, la cual causa una grieta o disputa generacional acerca de si considerar o no lo nuevo como algo apto para los oídos o si hay que remontarse a la música clásica, el rock nacional, entre otros.
En este contexto, también ingresan las series. Las plataformas digitales permiten un amplio espectro de géneros y ofrecen a los usuarios en línea la posibilidad de disfrutar en familia, amigos o en soledad de observar historias basadas en hechos reales, películas, documentales, etcétera.
En Modo Fontevecchia, programa conducido por Jorge Fontevecchia, Matías RodríguezGhrimoldi presentó su informe llamado ‘Música y series: el ocaso de los winners‘. “Cuando pasa el tiempo, uno puede ver las tendencias históricas y es interesante analizarlo a través de los consumos de masas. Desde el 2016 al 2024, existe lo que se llama el flexeo en la cultura de masas, flex viene de presumir y tiene que ver con el auge del trap“, comenzó diciendo.
Y agregó: “Duki y Zaramay son dos grandes exponentes del flexeo. Las letras y la estética tienen que ver con mostrar que les va bien económicamente, compran lo mejor y viven una vida soñada“.
En este sentido, el periodista citó al sociólogo Pablo Semán y una frase vinculada a esta cuestión: “Dijo que el ‘cuentapropismo’ o ‘informalidad’ se ve como una categoría laboral y moral amismo tiempo y que hay sociedad de emprendedores que se hacen cargo de sí mismos”.
En contraposición y la decadencia de este ‘flexeo’, el columnista precisó: “En 2021 o 2022 decae este estilo e irrumpen personas como Wos o Dillom que empezaron a mostrar el lado B del éxito y la crisis económica. Wos con ‘Canguro’ habla de sacar a Mauricio Macri y la dificultad de conseguir trabajo y vivir la vida“.
Guillermo Oliveto, especialista en tendencias y consumo, opinó que “el consumo festivo y aspiracional de la pospandemia se agotó hacia el 2023 cuando la inflación, el deterioro económico y el cansancio social terminaron de romper la ilusión de bienestar“.
Por otro lado, Matías Rodríguez Ghrimoldi puntualizó en el cambio cultural de las series y ejemplificó con el éxito rotundo de La casa de papel: “Un grupo de personas logró hackear el sistema y hacer el robo del siglo, es similar al arco narrativo del trap“.
Posteriormente, hizo énfasis en El Eternauta y en Envidiosa: “En El Eternauta a comparación de La casa de papel el sistema se colapsó por la invasión de los extraterrestres, mientras que en la serie protagonizada por Griselda Siciliani hay un personaje que sufre y se hunde en sus miserias, además de envidiar el éxito de las otras mujeres. Proponen que todos estamos sufriendo e intentando salir adelante”.
Según el World Happiness Report, en 2016 los argentinos comenzamos a considerar “la vida cada vez peor en el momento en el que flexeo, la ostentación, las narrativas de éxito y salvación individual estaban en auge”. “Cuando Duki decía que él la pegó y otro no, era verdad. Había algo de la identificación momentánea con un trapero que la pegó o con un ladrón que hizo el robo del siglo. Actualmente está cambiando el clima de época y probablemente eso tenga correlaciones en diferentes aspectos. Nadie se salva solo“, concluyó al aire de NET TV.
Mirá la primera parte de Modo Fontevecchia del 08/05/2026 acá: