Los comienzos laborales de Campi, antes de entrar en el rubro humor, no fueron muy auspiciosos. Y en realidad, su primera participación televisiva no tuvo mucho éxito tampoco. Pero el comediante, actor y humorista se sobrepuso a sus traspiés y desarrolló una fructífera carrera en el medio artístico.
Su primer empleo, cuenta Campi, fue en una conocida cadena de comidas rápidas que hoy ya no existe. En ese trabajo llegó a ser supervisor de personal. Todo iba bien hasta que decidió cocinar, todos los viernes a la noche, fideos para los empleados. Esto terminó con su carrera gastronómica porque una noche el gerente llegó de incógnito y lo despidió al otro día.
Sus inicios en la televisión se remontan al programa “Si te reís perdés” en el que un grupo de comediantes tenían que hacer reír a los participantes para que perdieran. El proyecto no anduvo muy bien y duró solo un mes. Pero, al poco tiempo comenzó en la recordada tribuna de Nicolás Repetto y allí comenzó una exitosa carrera.
Un momento muy divertido de la entrevista fue cuando Campi contó sus dificultades para conciliar el sueño. “Ahí descansan todos mis tocs” afirmó refiriéndose a la cama. El humorista tiene que dormir en total oscuridad y usar tapones en los oídos. Pero, además, como tiene problemas en los cornetes, ingenió una novedosa solución. “Descubrí que haciendo un rulo con un cartón y poniéndomelo en la naríz, lo arreglo. “Tendría que patentarlo” aseguró.