Anabel y Kevin tuvieron un momento íntimo de besos y caricias bajo las sábanas luego de bailar bachata y, como se habían masajeado con bronceador, decidieron darse una ducha juntos para quitarse la sensación aceitosa. Mientras se enjabonaban, la temperatura fue subiendo cada vez más y ni el aire cabía entre sus cuerpos de lo adheridos que estaban el uno del otro.
Mirá la ducha de Anabel y Kevin: