Durante el viernes 24 de abril, la Policía Bonaerense se encontraba en la búsqueda de una menor de 12 años que fue víctima de un abuso sexual y cursaba un embarazo de ocho meses que contaba con la compañía de su madre, por lo que intentaron seguir sus rastros y realizaron una allanamiento en la Clínica Santa María de Villa Ballester.
Horror en Villa Ballester: abortos tardíos, posible tráfico de bebés y dos prófugos
Hace algunos días se intentó dar con una adolescente y su madre que eran buscadas por la Policía de Santiago del Estero: la menor transitaba un embarazo de ocho meses y fue víctima de abuso sexual, por lo que conoció que asistieron a una clínica de Villa Ballester, donde se realizan interrupciones voluntarias. Lo cierto que la etapa gestiva era muy avanzada, pero el proceso se realizó igual, se desconoce dónde está el bebé y encontraron fetos en bolsas de consorcio. ¿Cómo sigue la investigación?
La progenitora manifestó que desconocía por completo qué sucedió con el niño que su descendiente llevaba en el vientre. La información para dar con este establecimiento fue proporcionada por la Polícia de Santiago del Estero, provincia de la que ambas son oriundas, y allí obtuvieron que todo fue financiado por una organizació no gubernamental (ONG).
La entidad no dependiente del Estado se dedica llevar a cabo interrupciones de embarazo mediante remedios como el misoprostol, además de las aspiraciones endouterinas que establece la ley vigente y sancionada durante el gobierno de Alberto Fernández.
La investigación contó con permiso del Juzgado Federal de Tres de Febrero y el allanamiento estuvo a cargo de la Superintendencia de Delitos Complejos de la provincia que se hizo presente en la clínica, dialogó con su director manifestaba desconocimiento sobre su la madre e hija que realizaron un proceso de aborto en una etapa avanzada y peligrosa: ocho meses, cuando el límite establecido para preservar la salud por ley de quien gesta es hasta las 14 semanas.
La adolescente y su mamá ya no se encontraban en el establecimiento, pero la búsqueda continuó y generó conmoción: el hallazgo dio con 8 fetos (cinco formados y tres en crecimiento) en bolsas. Lo siguiente será determinar si entre ellos se encuentra el niño que se estaba gestando o si hay un trasfondo en el que se pudiera entregar a una presunta red de trata.
En Qué te pasa, programa conducido por Adriana Salgueiro y Lucas Bertero, dialogaron con la pediatra neonatóloga María Rocío Lanche para conocer más al respecto del procedimiento de interrupción del embarazo.
“Es mucho el riesgo de un embarazo muy avanzado para la mamá por el sangrado. 8 meses es prematuro, pero en neonatología tenemos bebés desde las 24 semanas para arriba: desde 500 gramos puede ser un bebé viable, si nace con complicaciones se reanima y si hace falta se entuba, pasa medicación y la incubadora por la edad. Un bebé de ocho meses todavía no está termino porque no tiene más de las 37 semanas para que consideremos un embarazo a término, pero es un bebé que tiene chances de vivir“, comenzó diciendo la entrevistada.
Y agregó: “Tengo entendido desde lo legal que la interrupción voluntaria del embarazo es menor a 14 semanas y 24 semanas por causal de violación con la correspondiente denuncia de la madre ahí se aprueba. Pero en este caso se podría haber dado en adopción”.
Posteriormente, precisó que un embarazo en la adolescencia tiene sus complicaciones: “Siempre tiene riesgo, en Argentina hay un porcentaje de aproximadamente un 13% o 14%. Especialmente en menores de 14 años no son embarazos buscados y se dan más en un contexto social de vulnerabilid, son mamás sin querer serlo porque son niñas y no están preparados tanto psicólogicamente ni físicamente. El cuerpo está en desarrollo hasts los 16 años, puede haber complicaciones como la desproporción cefalopélvica que implica que la cadera y el cuerpo no pueden ir a parto normal y tienen que ir a césarea”.
Por otro lado, se planteó que un bebé que sale por césarea a los 8 meses se encuentra con vida y que luego pasa a ser un homicidio cuando se lo deja sin vida. “Si el bebé sale vivo, es un asesinato. La extracción del bebé tiene que ser no nato“, opinó el panelista Santiago Llull.
María Rocío Lanche tomó la palabra nuevamente y concluyó al aire de NET TV: “En los primeros meses, la interrupción del embarazo se hace manera medicamentosa y consta de una medicación brindada por el ginecólogo, ahí se produce una hemorragia. Luego, con el embarazo avanzado son otras técnicas. Yo nunca escuché el caso de un caso tan avanzado“.