En una nueva edición de ‘Tarde de brujas’ Claribel Medina y sus compañeras recibieron uan vez a la espcializaz en sexologia Sandra López quien trajo consigo una nueva columna relacionada a la vida sexual en donde se refirió a una de las temáticas recientemente consideradas en la agenda actual la cual se relaciona con el placer femenino y aquellas estrategias y puntos a tener en cuenta para poder alcanzar el orgamo, el cual, con el tiempo se había convertido en un imposible debido al desconocimiento sobre este tipo de órganos femeninos en la sociedad.
Es por ello que la columnista brindó una clase completa en la que explicó punto por punto todos aquellos detalles a tener en cuenta en torno a las partes que conforman la vagina en relación a cómo operan cada uno de estos componentes a la hora de la llegada al clímax femenino.
En ese sentido López indicó: “Esto está bueno porque habitualmente tendemos a decir vagina a lo que en realidad es vulva, porque la vulva es todo lo que vemos por fuera, la vagina es la cavidad interior, peor dato que no es sumamente significativo pero que sí, porque la correcta denominación, tienes los labios mayores, adentro los labios menores, este es el capuchón del clítoris que cuando el clítoris se ingurgita, que en vez de erectarse como le sucede al pene, el clítoris se ingurgita”.
Seguido de ello la columnista agregó: “Que es cuando se llena de sangre, se erecta, solo que es menos visible por una cuestión de tamaño. El capuchón del clítoris se rastrea, aquí viene el clítoris, que es este botoncito que está acá dentro que es clítoris por fuera. Aquí tenemos el metro urinario y aquí el introito de la vagina”, indicó la sexóloga señalando las partes del órgano sexual femenino.
Asimismo la invitada señaló al respecto de los orgasmos que pueden tener las mujeres en donde enfatizó en el conocido como ‘múltiple’ al que describió sosteniendo: “Lo que pasa con el tema del multiorgasmo a mi me parece que es más una cosa que se ha puesto un poco como de moda, y esto es un poco una de las cosa sq ue le debemos al porno y muchas veces porque no a las películas medio románticas en las que el hombre entra le da un beso en al boca y a los cuatro segundos ave María, ábrete sésamo (…) hay diferentes ritmos y diferentes personas, uno puede tener distintas intensidades en el orgasmo”.