En una nueva entrega de ‘Tarde de brujas’, Anamá Ferreira y sus ‘brujitas’ se adentraron en el dramático episodio que vivió Pampita Ardohain días atrás, cuando delincuentes ingresaron a su mansión en Barrio Parque, Palermo, aprovechando su ausencia por un viaje laboral en Europa.
Los asaltantes, que actuaron durante al menos seis horas cortando la electricidad para desactivar alarmas y cámaras, se llevaron dinero, joyas y una caja fuerte con cuatro teléfonos celulares que contenían fotos y videos de sus hijos, especialmente de Blanca, la primogénita fallecida en 2012 a los seis años, un tesoro sentimental único para la modelo.
La angustia inicial de Pampita se transformó en un alivio abrumador al recuperar los dispositivos gracias a un programa de streaming que facilitó el contacto con la persona que los encontró entre los bienes descartados por los ladrones. Visiblemente emocionada al recibir la noticia en la embajada chilena mientras tramitaba pasaportes para sus hijos, la conductora expresó su gratitud divina y familiar, destacando que esos recuerdos eran lo único irreemplazable en medio del caos del robo, que dejó su hogar revuelto pero sin daños a personas.
El equipo de ‘Tarde de brujas’ subrayó cómo este suceso resalta la vulnerabilidad de las figuras públicas en zonas exclusivas, donde el acceso por patios traseros lindantes con vías férreas facilita intrusiones. “Yo le tengo miedo a estos asaltos, y cuando Pampita o cualquier otro famoso le dice a la prensa ‘no saquen foto de la puerta de mi casa’ o ‘no digan donde vivo’, yo les tengo prohibido a todos lo portero de la zona que digan donde vivo porque te da miedo. Ella se fue de viaje, porque nosotras trabajamos con eso, los hijos todo el mundo vio que estaban con Vicuña y los ladrones dijeron ‘listo’ (…) ella estaba muy emocionada de recuperar la fotos y los recuerdos porque es algo que no lo tiene nadie”, destacó Anamá.
La recuperación, confirmada por su abogado Fernando Burlando con una recompensa ofrecida, cerró un capítulo doloroso que reavivó el duelo por Blanca y generó un llamado a la prensa para respetar la privacidad de las viviendas, evitando exposiciones que podrían incentivar delitos.