Las emociones son algo con lo que las personas conviven a diario y aparecen o se manifiestan, de manera positiva o negativa, según lo que pase en la vida de cada uno, el contexto socioeconómico, familiar, entre otros factores y situaciones que hacen a la cotidianeidad.
Las expresiones más sobresalientes son las de felicidad, bronca o enojo y tristeza que dependiendo lo que ocurra se pueden controlar de mejor o peor manera, teniendo en cuenta que muchas veces pueden desbordar y salir sin tener control del impulso que las hace manifestarse.
‘Intensa-mente’ e ‘Intensa-mente 2’ de Disney y Pixar son dos películas que ejemplifican de una manera dinámica y didáctica como las emociones son necesarias, los desequilibrios que pueden haber y más cuestiones que, en ese producto audiovisual, representan la vida de Railey en su etapa de niña y luego de adolescente.
En Te veo todas las tardes, con la conducción de Adriana Salgueiro y el acompañamiento de un gran panel, debatieron acerca de cómo es maneja de la ira, ya que es una emoción fuerte, agresiva, díficil de controlar y que puede generar un altercado con una persona de nuestro seno familiar, amistoso o laboral.
“La gente está muy nerviosa actualmente, en líneas generales. Estamos en un país en llamas y están como violentos. ¿Hay formas de manejar esa ira? ¿Es bueno tener un poco de ira para sacar? Porque yo recién grité y me quedé como liberada“, comenzó planteando la presentadora.
Eliana Amic, licenciada en psicología, respondió el interrogante propuesto por Adriana Salgueiro: “La ira es una emoción que nos permite adaptarnos a ciertas situaciones, es decir, es adaptativa. La idea del enojo es defendernos frente a una amenaza, la cual no solamente es algo físico sino que también tiene que ver cuando vemos que nuestros límites, creencias, ideales están siendo amenazados y tenemos que defendernos“.
En este sentido, la psicóloga complementó: “Por ejemplo, un montón de cambios sociales que hay hoy en día nacieron gracias al enojo frente a ciertas injusticias que favorecieron a que nos unamos y podamos lograr un cambio. Entonces, te das cuenta que el enojo tiene una función muy copada. El problema es cuando no es funcional que, por ejemplo, si tu jefe te reta y en vez de agarrar e ir a tomarse un té para volver a hablar más tranquilo, agarrás y lo empezás a insultar, lo cual te genera mayores problemas“.
Eliana Amic explicó que una de las técnicas es la del stop: “Es frenar la situación, no reaccionar y tomar distancia para poder pensarlo de manera más fría. Después, hay otra que tiene que ver con la acción opuesta y si frente al enojo yo grito, no voy a gritar y me quedo callado. Las emociones son reacciones, no podemos medir cómo reaccionamos porque es un estallido en tu cerebro que es lo que te genera esa bronca de tensarte los músculos, sentir calor en la cara, la respiración agitada. Frente a esa reacción, si tenés un autoconocimiento podés entender que cuando te sentís tenso te estás enojando y ahí ya podés actuar para que no siga escalando”.
Posteriormente, Santiago Llull comentó que muchas veces a la otra persona le resulta más agreviso que uno medite o respire para no responder y “fingir demencia“, mientras que la especialista expresó: “El fingir demencia parece como que viene hacia esa persona, como que estás actuando de que no te interesa y en realidad te importa. Si vos podés hablar y decís que estás enojado y preferís retirarse, ahí estás comunicando lo que te pasa y te vas”.
Cati Pugin, panelista de ‘Te veo todas las tardes‘, enfatizó en que hoy en día la gente no tiene paciencia y eso deriva en un enojo. Eliana Amic precisó que “hay ciertos factores que influyen en esta reacción desmedida, hay personas que tiene mayor reacción emocional ante ciertas situaciones y después tiene que ver con la historia de vida donde se sintió que los límites fueron vulnerados y donde una persona no te deje pasar cuando tenés la prioridad en el semáforo parece que te hacen lo peor del planeta”.
“Estamos en un contexto complejo, en el que nos sentimos más vulnerables a la reactividad emocional. Entonces, la idea es que cada uno pueda en cierta medida mantener esos niveles bajos. ¿Cómo? Alimentándote bien, haciendo ejercicio, durmiendo correctamente y haciendo actividades que te gustan“, sumó la licenciada en psicología.
Luego, Santiago Llull afirmó que hay muchos individuos que a lo largo de su semana poseen muchas responsabilidades y no explotan, como otras que si. Además, se describió así mismo: “Tengo mucha paciencia, se irrita más la gente por la paciencia que yo tengo que porque reaccione. Si exploto, exploto. Puedo tolerar 10 situaciones que nadie toleraría, pero donde pasaste el límite es muy difícil“.