En el día de su cumpleaños número 48, Tomás Dente recordó en “El impertinente” un momento que marcó para siempre su vida: la muerte de su mamá. A corazón abierto, el conductor recordó ese fatídico día y como lo transitó.
A pesar de que supo mantener un perfil bajo, en el último tiempo el conductor se reveló y comenzó a hacer distintos descargos sobre su vida privada que mantenía oculta de los medios, como la relación con su hermano Fer Dente. En ese contexto y con motivo de recuerdo, el comunicador habló en profundidad de la pérdida física de su mamá.
“La muerte de mamá me marcó sobremanera. Mamá se murió en mis brazos mirándome a mí. Era chiquito, tenía 32/33, fue hace 15 años y medio en el 2009”, comenzó relatando el conductor muy emocionado.
Y agregó: “Fue muy fuerte. Lo que a mí más me impresionó es que yo la estaba mirando a los ojos, ella murió con los ojos abiertos y me llamó poderosamente la atención el modo en que el iris de los ojos se apagaron. Algo tan vivido se volvió inerte en un segundo, es como si el ojo pasó a ser una piedra. De repente se cerró el iris y cuando se volvió a abrir ya no eran ojos, eran dos objetos”, comentó.