“Estudiaba el comportamiento extraordinario del mate, la respiración de la yerba fragantemente levantada por el agua y que con la succión baja hasta posarse sobre sí misma, perdido todo brillo y todo perfume a menos que un chorrito de agua la estimule de nuevo, pulmón argentino de repuesto para solitarios y tristes“. Así mencionaba Julio Cortázar en su célebre obra Rayuela a la tradición del mate, tan impregnada en nuestra cultura.
Y este 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate, un día especial para cualquier amante matero. Desde el año 2015 celebra su día instalado mundialmente, cada último día de noviembre.
La elección de este día se debe a la conmemoración del nacimiento del comandante guaraní Andresito Guacurarí y Artigas (1778-1821), adoptado como hijo por el caudillo rioplatense José Gervasio de Artigas, quien lo autorizó a llevar su apellido.
El comandante Andresito fue uno de los primeros caudillos federales y gobernador entre 1815 y 1819 de la Provincia Grande de las Misiones, una de las zonas donde se cultiva más yerba mate, junto con el nordeste de Corrientes.