Un nuevo estudio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) trae buenas noticias en relación al mate y al mal de Parkinson.
La investigación, publicada en la revista Movement Disorders, demostró que la yerba mate tiene la propiedad de prolongar la vida de las neuronas dopaminérgicas, relacionadas al control de la locomoción y las primeras en verse afectadas por el Parkinson. Los efectos benéficos estarían reflejados en el desarrollo y la progresión de la enfermedad.
“Nosotros testeamos el efecto de administrar un extracto de yerba mate sobre dicho modelo de neuronas dopaminérgicas en cultivo y vimos que el mate tiene un efecto neuroprotector poderoso –incluso mayor al de otros neuroprotectores conocidos como el Trolox- que enlentece el momento su muerte”, explica Juan Ferrario, quien dirigió el trabajo y es investigador adjunto del Consejo en el Departamento de Fisiología, Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (FCEN, UBA).
En 2015 ya se había señalado la existencia de una relación benéfica entre la yerba mate y el mal del Parkinson a partir de una investigación poblacional realizada sobre 223 pacientes.
“Aunque resta mucho trabajo por hacer, nuestro trabajo presta por primera vez evidencia sobre el efecto protector que la Yerba Mate puede brindar sobre las neuronas dopaminérgicas que se ven afectadas en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson”, concluye el investigador.