Las cámaras de seguridad registraron un robo a mano armada que terminó con un final feliz gracias a ¡un frasco de café!
El peculiar hecho ocurrió en los suburbios de Melbourne el martes pasado por la noche, cuando un automovilista paró en una estación de servicio para comprar café y cigarrillos.
Al salir del local, el hombre identificado como Jason fue interceptado por un maleante quien lo obligó a darle las llaves de su vehículo a punta de pistola. Para defenderse, la víctima utilizó el frasco de vidrio que acaba de comprar y luego pateó al agresor para huir corriendo.
“Cuando le pateé, me golpeó en la cabeza con el arma de fuego”, contó Jason a la prensa local y explicó que luego de unos segundos que parecieron eternos, el delincuente se fue en un auto sin placa que lo estaba esperando a unos metros llevándose solo los cigarrillos.