El diálogo entre la CGT y el gobierno nacional se encuentra interrumpido. El motivo es el DNU y la Ley Ómnibus que no fueron discutidos con los miembros de la central sindical y a los que no se les informó de la “letra chica” de las medidas.
El miércoles pasado, la Confederación General del Trabajo se movilizó a Tribunales donde presentó un amparo para frenar el decreto. Ahora anunciaron una movilización para el próximo 24 de enero que promete ser más masiva.
La convocatoria cuenta con el apoyo de las dos CTA (la de Hugo Godoy y la de Hugo Yasky) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). Desde la calle Azopardo aseguraron que “el paro se va a hacer”. Lo único que podría impedir que se realizara la protesta es que el gobierno baje el decreto de necesidad y urgencia y de marcha atrás con la Ley Ómnibus que afecta el salario de los trabajadores.
“Creemos indispensable la acción en unidad y sincronía de todos los sectores del movimiento obrero argentino para frenar el DNU y la Ley Ómnibus, iniciativas que promueven el desguace de los derechos laborales, el patrimonio común argentino y la degradación de nuestra república” señalaron desde UTEP.
Por su parte, Juan Pablo Brey, referente del sindicato de Aeronavegantes y de la Confederación Argentina del Transporte, sostuvo que “siempre que se avanza con un paro es para lograr un objetivo, en este caso es para que tiren abajo el DNU y el proyecto Ómnibus. Si eso pasa, nos sentaremos a repensar el plan de lucha pero por el momento ni se habló de esa posibilidad”.