Los ciudadanos belgas son protagonistas de un insólito pedido: comer más papas fritas. Los productores agrícolas del país europeo pidieron a la población aumentar el consumo de este producto para evitar que toneladas de este alimento se pierdan.
Según informó Forbes, la baja en las exportaciones y el parate en el turismo local, producto de la pandemia del coronavirus, hicieron disminuir de manera considerable el consumo de papas fritas, uno de los platos más tradicionales del país.
Para no perder entre 750.000 toneladas de papas entre abril y mayo de este año, indicaron que las familias belgas deberían consumir este alimento al menos dos veces a la semana, para evitar efectos catastróficos en su economía.
Mientras tanto, el gobierno belga se comprometió a comprar una gran cantidad de productos para abastecer los bancos de alimentos hasta fines de mayo.