La inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los argentinos ya se refleja en el nivel de ventas de los comercios minoristas. La clase media deja de comprar cosas que no son esenciales y eso se siente en las tiendas y jugueterías.
Según CAME, en diciembre del año pasado hubo una caída de las ventas minoristas del 13,7% en comparación con el mismo mes del año pasado. En noviembre, la merma fue del 11,2% y el acumulado del 2023 cerró con una baja del 3,4%. “Sólo el rubro de calzado y marroquinería exhibió un exiguo crecimiento del 0,4%” informaron desde la Confederación.
La caída de las compras se hizo sentir también en la primera semana de enero cuando las ventas por los Reyes Magos suelen provocar un buen comienzo de mes. Este año, la disminución fue del 13,6% según un relevamiento de CAME entre 1.256 comercios de todo el país.
En un comunicado, la entidad señaló que diciembre fue “el mes más desafiante para el sector del comercio pyme, que tenía la esperanza de compensar las pérdidas acumuladas entre enero y noviembre; mientras que es tradicionalmente un período destacado del año”.
A la hora de explicar los motivos de la caída en las ventas, CAME afirmó que “los consumidores se encontraron en el cierre del 2023 con un cambio de precios abrupto en los bienes y servicios, que limitaron su capacidad de compra, y tampoco el mercado fue generoso en opciones de financiamiento y ofertas, lo que obligó a administrar cuidadosamente los recursos disponibles”.