La famosa frase en el matrimonio: “Para toda la vida o hasta que la muerte nos separe”, se ha asumido socialmente un mandato. Una creencia envuelta en mitos y tradiciones familiares, con el paso de los años estas concepciones han cambiado.
En “Tarde de Chicas“, dialogamos con la especialista en derecho de familia, Guadalupe Guerrero. “Creo que la institución del matrimonio está proyectada para toda la vida. Cuando se instauro el matrimonio no se esperaba que la gente viva más tiempo. Esto hace que los individuos, tomen decisiones todo el tiempo. Las parejas que se casan a los veinte años, cuando llegan a los cuarenta no se reconocen porque no crecen a la par. Cuando las parejas crecen en conjunto, duran más tiempo. La gran fractura de un matrimonio tiene que ver cuando los dos participantes tiene un crecimiento personal y no es acompañado por el otro“, explicó Guadalupe Guerrero.
La profesional, sostuvó: “Los que trabajamos en esta área, deseamos un matrimonio para toda la vida. La renovación de un contrato para mí, limita el proyecto de vida con la persona que elegimos como pareja. El divorcio express, permite sin dar ninguna explicación que dos personas que quieren divorciarse hacerlo sin la intermediación judicial. El matrimonio es un proyecto de unión sin plazos, que dure lo que tiene que durar, además el casamiento tiene obligaciones legales, que un contrato renovable no lo tiene”.