Debido a la nueva ola de contagios en Rusia, las autoridades declararon el retorno de las medidas de confinamiento estrictas durante el período del 28 de octubre al 7 de noviembre.
Al respecto, oficializaron que serán días no laborales para que “afecten a la economía de sus habitantes lo menos posible”.
Durante estas semanas estarán cerrados diversos comercios como cafés, restaurantes, centros comerciales y otros negocios que no sean de alimentos, es decir, locales, empresas y eventos considerados no esenciales.
A su vez, las escuelas permanecerán cerradas preventivamente en este período.
Por su parte, los teatros y museos podrán seguir funcionando con una capacidad del 50%, y serán pedidos los pasaportes sanitarios para ingresar.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, precisó que serán exentos de la norma aquellos establecimientos de venta de medicamentos, productos de alimentación, limpieza y primera necesidad.
Sin embargo, hay diversos sectores divididos en Rusia, muchos en rechazo de las medidas de confinamiento o toques de queda, por temor a la frágil reactivación económica.