El Premio Nobel de Literatura es conocido por ser uno de los deseos que el filántropo sueco Alfred Nobel, dejó por escrito antes de morir y que año tras año se entregan a todos aquellos artistas que “hubiera producido en el campo de la literatura la obra más destacada, en la dirección ideal”, sostuvo Alfred en sus últimas palabras.
El galardón que se entrega el primer jueves de cada octubre y que es elegido por la Academia Sueca fue otorgado, en esta oportunidad,a la autora francesa Annie Ernaux, “por el coraje y la agudeza clínica con la que descubre las raíces, los extrañamientos y las restricciones colectivas de la memoria personal”, sostuvieron los miembros del jurado.
Ernaux, de 82 años, se convirtió en la decimoséptima mujer en obtener dicho reconocimiento y que, según los miembros del jurado, el trabajo de la escritora es intransigente y está escrito en un lenguaje sencillo y limpio.
La escritora declaró ante la prensa que al enterarse de la noticia se sorprendió, ya que ella considera que su escritura es del tipo “plana”, que se caracteriza por tener una visión muy objetiva de los eventos que describe, no moldeada por una descripción florida o emociones abrumadoras. “Nunca pensé que estaría en mi panorama como escritora”, sostuvo.