Este jueves a la madrugada los niños argentinos disfrutarán la llegada de los Reyes Magos con juguetes y golosinas. Si bien la historia de Melchor, Gaspar y Baltasar va más allá de los regalos, los más pequeños esperan con ansías su llegada y por eso deben poner los zapatos, pasto y agua.
Tal como lo relatan las Sagradas Escrituras, los tres reyes fueron enviados a buscar al “Rey de los Judíos” que había nacido en Jerusalén. Tras cruzarse con una estrella resplandeciente que los guío al niño Jesús, decidieron rendirle homenaje y entregarle oro, incienso y mirra.
Como lo indica la religión católica, se resolvió que se celebre el 6 de enero porque ese día se cumplen 13 días del nacimiento de Jesús en Belén, lo que marca el comienzo de la Epifanía, lo que significa la aparición y manifestación del hijo de Dios al mundo entero.
Por último, sobre el árbol de Navidad se deberán dejar las zapatillas del niño para que el Rey Mago que traiga sus regalos sepa a que le pertenecen. Del mismo modo, cerca de las ventanas o al lado de una puerta se tienen que poner dos potes, uno con pasto y otro con agua para que se alimenten los camellos en los que viajan.