La música argentina atraviesa una de las jornadas más tristes y conmocionantes de su historia contemporánea. Carlos Alberto ‘El Indio’ Solari, el máximo ícono del rock nacional y arquitecto de un fenómeno social sin precedentes, falleció en la madrugada de este viernes a los 77 años de edad. Su cuerpo fue encontrado en su vivienda ubicada en la localidad bonaerense de Parque Leloir, marcando el fin físico de una leyenda cuya obra ya es eterna en el cancionero popular.
Los primeros detalles sobre las circunstancias del deceso se dieron a conocer de manera oficial a través de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 2 de Ituzaingó, la cual intervino por cuestiones de jurisdicción para labrar las actuaciones habituales de averiguación de causales de muerte.
Si bien la justicia inició el protocolo correspondiente, el parte difundido aclaró de inmediato que el cuerpo no presentaba signos de violencia y que todo indica que se trató de un deceso vinculado al deterioro natural de su organismo.
Durante casi una década, el estado de salud del cantante se había transformado en una constante preocupación para sus fieles seguidores. En el año 2016, arriba de un escenario, el propio Solari le había revelado al público que padecía la enfermedad de Parkinson, un diagnóstico que limitó progresivamente su movilidad y sus apariciones públicas. Esta dolencia lo obligó a bajarse definitivamente de los escenarios en el año 2017, tras el histórico y multitudinario concierto en Olavarría, aunque continuó conectado con el arte grabando canciones de estudio y comunicándose de forma esporádica mediante sus canales oficiales.
La confirmación de su partida se replicó de forma instantánea en los principales medios de comunicación del país. El periodista Carlos Salerno fue uno de los primeros en dar la primicia en la televisión abierta a través del programa ‘Desayuno Americano’, seguido de inmediato por agencias de noticias y flashes de urgencia en señales como TN, donde los conductores no pudieron ocultar su profunda emoción al aire. En paralelo, el entorno íntimo del músico y su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, optaron por un hermetismo inicial para atravesar el dolor familiar antes de emitir comunicados formales.