En la edición de hoy de ‘DDM’, el periodista Martín Salwe se metió de lleno con las últimas novedades del caso Elías Piccirillo, quien presentó un curioso pedido a la justicia de mudarse a la casa de su novia para cumplir la prisión domiciliaria. La defensa de Elías Piccirillo, exmarido de Jésica Cirio, realizó una curiosa presentación el martes en los tribunales de Comodoro Py. Allí, Piccirillo es investigado por supuestamente plantarle cocaína y un arma a su exsocio Francisco Hauque en un falso control policial, con la ayuda de agentes corruptos de la Policía de la Ciudad, tras una cena en el Palacio Duhau, todo en venganza por una supuesta deuda.
Piccirillo cumple prisión preventiva en el marco de esta causa, originalmente citada por el juez Sebastián Casanello, quien procesó al empresario por los delitos de secuestro coactivo, transporte de estupefacientes agravado, encubrimiento agravado y portación ilegal de arma. La Cámara Federal de Apelaciones, sin embargo, le otorgó el arresto domiciliario al acusado en octubre de 2025, medida que cumple en un departamento de Banfield, allanado días atrás en el caso que investiga los videos de los billetes protagonizados por Cirio. Ahora, el imputado pide salir, solicita alquilar su propiedad en la zona del Yacht de Nordelta y su defensa planteó que se le otorgue la libertad, aunque de manera subsidiaria propusieron que lo envíen “al departamento de la pareja de mi asistido, la señora Florencia Epelbaum, sito en el barrio de Núñez”.
Epelbaum, conductora que había sido vinculada románticamente a Piccirillo con rumores publicados en diversos portales y que años atrás fue pareja de Alfa, el ex ‘Gran Hermano’, fue ofrecida formalmente como “garante” ante la Justicia para cumplir la medida restrictiva. En el escrito presentado, los abogados justificaron el cambio de locación de la siguiente manera: “El domicilio que se propone -el departamento de su pareja, la Sra. Florencia Epelbaum, en el barrio de Núñez- ofrece condiciones de habitabilidad adecuadas y un entorno familiar de contención. A ello se suma un dato relevante de coherencia procesal: es el mismo domicilio que mi asistido constituirá en caso de obtener su libertad”.
Los letrados continuaron su argumentación asegurando que “autorizar desde ya el traslado no sólo mejora sus condiciones actuales, sino que asegura la estabilidad y previsibilidad de su lugar de residencia cualquiera sea el resultado del pedido de cese y facilita el control de la medida”. Para sostener la necesidad de la mudanza, afirmaron que a Piccirillo el departamento actual de Banfield le queda chico y explicaron que “el inmueble de Banfield en el que mi asistido cumple la medida resulta notoriamente exiguo e incómodo para una permanencia prolongada y continua, lo cual se puede acreditar mediante el informe socioambiental practicado en autos, lo que agrava innecesariamente la situación de quien debe permanecer allí las veinticuatro horas del día”.
La estrategia judicial apunta a reducir las medidas cautelares
Mediante sus abogados, Piccirillo también habló de plata porque básicamente quiere volver a operar e intentó negociar en el frente financiero. La defensa requirió que “se reduzca el embargo” de $900 a $200 millones de pesos y “se tenga por ofrecido” un depósito judicial de $200 millones más en concepto de “sustitución”, además de pedir que le devuelvan una caución real de $100 millones y que “se levante la inhibición general de bienes”. La causa contra el empresario por las denuncias de Hauque hoy está en manos del juez Ariel Lijo, quien a fines del mes pasado ordenó allanar el departamento de Banfield tras un planteo del fiscal Franco Picardi, luego de un nuevo pedido de la querella de la víctima.