En una nueva edición de ‘Intrusos’, el equipo dialogó con Nati J sobre la controversia que se desató a partir de la parodia que Momi Giardina realizó en Luzu TV, donde imitó al futbolista Erling Haaland. El sketch surgió luego de que sus compañeros destacaran al aire el parecido físico entre la influencer y el delantero noruego, lo que derivó en que, al día siguiente, Giardina apareciera caracterizada como el jugador, reproduciendo su forma de hablar y de caminar.
Consultada por las fuertes críticas que recibió el segmento, Nati consideró que la reacción fue desmedida. “Me pareció una exageración todo lo que se armó alrededor de eso, me parece que es una imitación que te puede parecer o no divertida, pero que se arme un escándalo así porque lo hace una mujer primero. Porque si no decís ‘che, esto es una mier…’ y listo, no te gusta. Pero ponerle una moralina que no puedo entender, me parece demasiado”, expresó durante la entrevista.
La integrante del canal que compite con Luzu TV también reveló que decidió comunicarse con Giardina luego de la repercusión que alcanzó el episodio. “Después que se haya exagerado es una locura. Le escribí, estuvimos en esa porque son mensajes que son lindos cuando te están escribiendo cosas que no corresponden. A mí me gusta mandar”, comentó, dejando en claro que buscó acompañarla frente a la ola de cuestionamientos que recibió en las redes sociales.
Durante su análisis, Nati también apuntó contra la dinámica que suele generarse en las plataformas digitales. A su entender, las reacciones en redes sociales terminan amplificando situaciones que, en otro contexto, podrían pasar desapercibidas, lo que contribuye a que las polémicas adquieran una dimensión mucho mayor que la del hecho original.
El rol de los medios en la amplificación del conflicto
Para cerrar su reflexión, la conductora sostuvo que el tratamiento mediático también influye en el crecimiento de este tipo de controversias. “Me parece que fue un divague lo que se armó, así como con otras tantas cosas las respuestas de las redes son un divague y después los medios hacen noticia del hate y se agranda aún más”, concluyó, cuestionando el efecto multiplicador que, según consideró, termina potenciando las críticas surgidas en el ámbito digital.