En la edición de ayer de ‘Primicias Ya’, difundieron las declaraciones que Ricardo Darín realizó durante una entrevista con la prensa, en la que analizó la denuncia penal por presunta estafa contra Hernán Casciari, presentada por 18 socios productores de Orsai Audiovisuales. El reconocido actor se refirió a las dificultades del modelo de financiamiento colectivo impulsado por el escritor y explicó por qué, desde un principio, le había parecido una propuesta compleja de administrar. Lejos de atribuirle una intención fraudulenta, Darín consideró que el principal error habría sido generar expectativas de ganancias económicas en una actividad cuyos resultados comerciales son imprevisibles.
La controversia judicial comenzó cuando 18 inversores denunciaron presuntas irregularidades en la administración de los fondos destinados a distintas producciones cinematográficas. El sistema implementado por Orsai permitía que pequeños y medianos aportantes adquirieran bonos de producción, con inversiones individuales que iban desde 100 hasta 20.000 dólares, para participar en proyectos como ‘Canelones’, ‘La uruguaya’ y ‘La muerte de un comediante’. Sin embargo, los denunciantes aseguran que los retornos económicos fueron considerablemente inferiores a lo esperado y que, en muchos casos, no alcanzaron siquiera el 3% del capital invertido. Entre los ejemplos mencionados figura una devolución de apenas 56 dólares sobre una inversión de 2.500.
Al analizar el conflicto, el actor señaló que la propuesta de Casciari le había resultado difícil de gestionar desde el comienzo, principalmente por la gran cantidad de personas involucradas en el financiamiento de cada proyecto. Para el actor, reunir numerosos aportantes bajo un mismo esquema de producción implicaba una responsabilidad administrativa considerable, especialmente cuando existían expectativas de recuperar el dinero invertido.
En ese sentido, sostuvo que prometer retribuciones económicas había sido un error, ya que el éxito de una película depende de su desempeño comercial y no puede garantizarse de antemano. Su reflexión puso el foco en los riesgos de trasladar expectativas de rentabilidad a una industria en la que los resultados pueden variar significativamente.
La defensa de Hernán Casciari y los reclamos de los inversores
Por su parte, Casciari rechazó públicamente las acusaciones de fraude y negó que Orsai Audiovisuales funcionara como un esquema Ponzi. El escritor atribuyó los malos resultados económicos a un desempeño comercial desfavorable en la taquilla de 2025 y a desajustes operativos, y compartió un código QR con facturas y balances para respaldar los gastos de la productora. No obstante, los denunciantes mantienen sus cuestionamientos por la falta de rendiciones periódicas y de información financiera clara sobre el destino de los fondos. En medio de esas posiciones enfrentadas, la intervención de Darín volvió a poner sobre la mesa el debate acerca de los riesgos del financiamiento colectivo en el cine y las responsabilidades que asumen quienes administran el dinero de los inversores.