En una nueva entrega de ‘Biri Biri’, Pablo Muney y sus colegas se metieron de lleno con la situación judicial de Morena Rial tras alcanzar un acuerdo de juicio abreviado con el fiscal Patricio Ferrari, aceptando una condena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo. Rial estaba imputada por una serie de robos cometidos bajo la modalidad de “escruche” y “entradera” en las localidades de Castelar, Villa Adelina y Martínez. Al aceptar este recurso legal, la hija del conductor evitó el debate oral a cambio de reconocer su responsabilidad en los hechos, los cuales fueron calificados como robos agravados por efracción, escalamiento y por ser cometidos en banda.
La investigación judicial, que incluyó cinco meses de detención de la joven en el penal de Magdalena, cuenta con pruebas contundentes que sellaron su destino, entre ellas se destaca el robo a una vivienda en Villa Adelina, perpetrado mientras los dueños se encontraban de vacaciones. En aquella oportunidad, los delincuentes sustrajeron un automóvil que luego fue captado por las cámaras de seguridad de una estación de servicio. En las imágenes se observa claramente a Morena al volante del vehículo robado, una evidencia irrefutable que el fiscal Ferrari utilizó para elevar la causa y solicitar la detención que hoy cumple bajo la modalidad domiciliaria.
Actualmente, el futuro de la mediática se encuentra en manos de la jueza María Coelho, titular del Tribunal N°7 de San Isidro, ya que la magistrada dispone de un plazo de diez días para analizar el acuerdo firmado entre la defensa y la fiscalía, teniendo la potestad de ratificar la sentencia, rechazarla o, eventualmente, reducir la pena acordada.
Por otra parte en el informe adelantaron cómo continuará la detención de la hija del periodista quien no será detenida, ya que Morena a diferencia de otros imputados, cuando declaró “contó la verdad”.
No obstante Muney dio a conocer un dato que recabó en diálogo con Alejandro Cipolla, amigo y segundo abogado de la joven, quien le explicó que a pesar de que su clienta consiguió la prisión domiciliaria la mism estaría atravesando una rigurosidad mayor a la que vive la propia Cristina Kirchner.