Como todo empezó el viernes con una receta ideal para aquellos que aman la pizza: calza perfecto para una jornada como la de hoy.
Jimena Monteverde mostró cómo preparar cuatro variedades absolutamente diferentes y armó un verdadero festival. Mirá:
Ingredientes
Masa
1 kl de harina (más extra)
4 cdtas de sal
1 cdta de pimienta blanca
1 pocillo de aceite común o de oliva
50 g de levadura
2 tazas de agua
Salsa
500 cm3 de puré de tomate
1 cda de condimento para pizza
1 diente de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cda de orégano
Sal y pimienta a gusto
Cubiertas
Rúcula
Pamesano
Tomate secos
Brie
Queso provolone
Aceitunas
Muzarella
Procedimiento
MASA
En un bol, colocá la harina, la sal y la pimienta. Hacé un hueco en el centro e incorpora el aceite y la levadura disuelta en la mitad del agua tibia. Advertencia: la sal y la pimienta no deben tomar contacto directo con la levadura porque anulan el leudado. Integrá desde el centro hacia afuera, verte el resto del agua y seguí mezclando hasta lograr un bollo. Si la masa se llegará a pegar demasiado en las manos, espolvoreá con un poco de harina. Separá la masa en 5 bollos iguales (o parecidos) que luego transformás en 5 deliciosas pizzas. Deja descansar unos 20 min mientras, y precalenta el horno a temperatura máxima. Estira los bollos sobre la mesada enharinada y cubrí los moldes para pizza previamente aceitados. Pincela la superficie con salsa de tomate y hornea por 15 min hasta que la base este bien dorada o, como dicen los maestros pizzeros, hasta que el piso esté hecho.
SALSA
En un bol, mezcla el puré de tomates con el condimento para pizza, el ajo picado, el aceite, el orégano, sal y pimienta. Deja estacionar por unos 20 min para que se hidraten los condimentos y la salsa tenga mejor sabor.
SABORES A ELECCIÓN
-Rúcula y parmesano: Armá la pizza como si fueses a prepara una mozzarella común. Una vez fuera del horno, cubrila con rúcula fresca y finas hebras de parmesano. La rúcula siempre se pone después del horneado, nunca antes porque se achicharra.
-Tomates secos, queso brie y rúcula: Sobre la prepizza, colocá primero la mozzarella, luego rodajas de queso brie (camembert en su defecto) y, por último, tomates secos hidratados en agua bien caliente. Horneá a temperatura máxima hasta que se funda el queso. Antes de servir, añadí la rúcula y un hilito de aceite de oliva.
-Albahaca y tomate fresco: Sobre la prepizza, colocá mozzarella rayada, cubrí con rodajas de tomate (tomate redondo en lo posible) y hornea hasta dorar. Fuera del horno, dale un toque especial con un chorrito de aceite de oliva y unas hojas de albahaca fresca finamente cortada.
-Queso provolone, tomates cherries y aceitunas negras: Arma una pizza tradicional, agrega queso provolone rallado por encima, tomates cherries enteros o cortados a la mitad y aceitunas negras. Hornea a temperatura máxima, retirá y añadí una vuelta de pimienta negra.
¡Mirá cómo lo hizo!