Con el correr de los años, los pensamientos respecto a las vinculaciones y la abundancia de las infidelidades comenzaron a plantear los debates de la apertura de las parejas para conocer nuevos conceptos, relaciones tripartitas y el poliamor que tanto dio que hablar hacer algunos años. De esta manera, la monogamia no sería la única forma de amor o unir parejas y en la actualidad es un tema que genera discusiones en la sociedad.
El surgimiento de parejas alternativas y otras formas de vinculación: ¿el fin de la monogamia?
Matías Rodríguez Ghrimoldi realizó un informe relacionado a las tres teorías que explican el surgimiento del vínculo monogámico, los cuestionamientos y las alternativas que buscan las parejas. Además, desarrolló la idea de David Barash y Judith Lipton acerca de que la infidelidad "es una válvula de escape" para que el noviazgo de a dos siga su normal funcionamiento.
En Modo Fontevecchia, programa conducido por Jorge Fontevecchia, Matías Rodríguez Ghrimoldi realizó un informe denominado “¿El fin de la monogamia?‘. “Es un título un poco clickbaitero, pero el fin tiene una doble acepción: el fin del final y a su vez para qué sirve. Pero empezaremos como la monogamia como único modelo vincular que organiza la vida social en su mayoría“, comenzó diciendo.
Y agregó: “Dive Marketing realizó un estudio que indica que el 52% de los argentinos admiten tener experiencias por fuera del noviazgo, el 27% infidelidades y 26% parejas abiertas o vínculos alternativos de lo que ya hablaremos. En Estados Unidos, 1 cada 3 adultos tuvo una relación no monogámica consensuada y hace una década era 1 cada 5, por lo que vemos un avance importante“.
En este sentido, el periodistas enfatizó en que “hay mayor animosidad en admitir relaciones consensuadas no monogámicas que infidelidades a la hora de las encuestas“. “En las apps de citas se ven estudios interesantes, Feel dice que creció 500% en perfiles no monogámicos. OkCupid asegura que hay un 45% de incremento en menciones no monogámicas entre 2021 y 2023. En Europa, el 61% considera que las relaciones no monogámicas con moralmente aceptables independiente de que quieran o no tenerlas”, complementó.
Existen tres grandes teoría acerca de la monogamia: Friedrich Engels, amigo y colaborador de Karl Marx, explicó en su libro ‘El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado’ que “hace aproximadamente 6.000 años con la sedentarización de los pueblos sucedió que los hombres empezaron a desarrollar la agricultura y ganadería, empezó a haber excedente y no se sabían de quiénes eran los hijos, por lo que la monogamia fue una forma de dejar descedencia”. “Según Engels, se cambió la forma de matlineal a patrilineal y fue la primera gran derrota de las mujeres en la historia“, explicó el columnista.
Kit Opie, antropólogo de la College de London, planteó una idea más moderna y Matías Rodríguez Ghrimoldi profundizó al aire de NET TV: “Explica que viene de hace 16 millones de años y se estudiaron 230 especies de primates y su hallazgo es inquietante. La monogamia se desarrolló para preservar a las crías de otros machos rivales, los primates rivales mataban a las crías de otros para poder aparearse con las hembras porque cuando amamantaba no podía ovular. La monogamia habría surgido como una respuesta evolutiva para garantizar la descendencia“.
La tercera teoría consiste en una cuestión neurobiológica de Helen Fisher. “Lo que se dice amor, es un estado neuroquímico y hormonal en el cuerpo que dura aproximadamente tres años porque es lo que dura un cachorro humano en desarrollarse. Por lo tanto, cree que debemos estar enamorados creyendo que lo más importante es el otro para cuidar al bebé hasta que sea más o menos independiente, en los términos en los que se plantea esta teoría. No necesitamos cuidarnos de otros primates, con las pruebas de ADN se puede saber si el hijo es de uno”, soltó Matías Rodríguez Ghrimoldi.
Pero hay críticas de David Barash y Judith Lipton desarrollada en ‘El mito de la monogamia’. “Expresan que la infidelidad como tal no es la falla, sino que la válvula de escape, es decir, la rueda de auxilio y lo que permite que siga funcionando. Albert Einstein como acto de color lo dijo en una carta muy triste porque su novia lo había engañado: la mayoría de los humanos, no están dotados para la monogamia por naturaleza y forzarlo a hacerlo es como una fruta amarga para todos los implicados”, afirmó el periodista en Modo Fontevecchia.
Cabe mencionar que hay plataformas (Ashley Madison) puras y exclusivamente dedicadas a la infidelidad y se reportan 80 millones de cuentas. “Hay 17 mil cuentas nuevas a nivel mundial, por lo que efectivamente es algo que se está moviendo y nos hace pensar por qué tanta gente engaña o por qué le llamamos monogamia a algo que cada vez aparece menos o que tiene a la infidelidad como algo válcula de escape para que continúe funcionando”, manifestó.
La continuidad del informe especificó que hay tres modelos que establecen formas de vincularse por fuera de la monogamia. “Swingers son quienes tienen citas puntuales y está todo lo que sucede fuera de la pareja circunscripto a ese encuetro, no hay otro tipo de relación que no esté digitada por la pareja. Parejas exclusivas, es una especie de monogamia sentimental pero hay encuentros físicos con otras personas sin la necesidad de que esté la otra persona presente. En el poliamor, hay diferentes tipos de relaciones sentimentales y sexuales con diferente tipo de prioridad pero lejanos de lo monogámico“, precisó al aire de NET TV.
Para concluir, Matías Rodríguez Ghrimoldi reveló cuál es la catalogación que reciben los monógamos de quienes buscan alternativas: “Vainilla es el término asignado a las parejas monogámicas por partes de los no monógamos. Es el helado más común y dulce, pero lejos de la intensidad de otros gustos y es predecible. La lectura puede que en un mundo cambiante y difícil, quizás la estabilidad y dulzura de la vainilla sigue funcionando, pese a que cada vez más personas consideran que empieza a tener gusto a poco“.