En una nueva emisión de Emprendi2, programa conducido por Ornella Flench, el actual participante de Love Is Blind Walter Oliveira visitó el estudio para contar cómo vive el pasaje de ser un contador público a integrar uno de los realities más rutilantes en los últimos años y conocer más al respecto de su vida cotidiana.
“Tengo 41 años y me imaginaba otro proyecto de vida para esta época, pero llegar casi a los 40 años me llevó a pensar si la forma de vincularme con las mujeres no era la adecuada. El show te pone en jaque porque conocés personas y conectar de una manera diferente, era fan del formato y al ver la primera temporada me pregunté cómo sería si estuviera dentro, abrió el casting y arrancó todo”, comenzó diciendo al aire de NET TV.
Por otro lado, reveló cómo fue su comienzo como contador: “Siempre tuve la idea de llegar a ser alguien, mis papás se rompieron el alma para tener lo que tenemos hoy y yo quería tener una situación diferente. Arranqué como contador y mientras tanto trabajaba. Trabajo en Auditoría Interna hace 20 años, un auditor se encarga de velar para que los procesos funcionen correctamente, no haya ningún tipo de ilícito, controlar cualquier tipo de riesgo que sucediera en una operación, etcétera”.
La fama apareció en su vida repentinamente y reconoció que lidiar con eso fue un desafío en su retorno a la rutina: “Como auditor tenés que tener tu perfil, hablé con mis jefes y les comenté que había participado. Muchos se acercaron a preguntarme, fue gracioso. No pude contar durante un año, firmamos un contrato de confidencialidad en el que no podíamos decir nada, seguirnos en redes sociales entre los participantes, los que se casan no se pueden mostrarse juntos porque la idea es que llegue al último día y la gente mantenga la expectativa“.
“Tuve mis polémicas y en las redes sociales en donde la gente descarga las broncas, tensiones y frustraciones, se la agarran con alguien que puede cometer errores. No estábamos preparados y sí sabíamos que era un reality, pero uno no se imaginaba que pudiera ser tan así. Creo que se podría preparar mejor, más en un lugar en el que vas a conocer a otra persona y la gente toma posición por una pareja“, complementó acerca de la capacitación que deberían tener los integrantes y su adaptación a las expresiones de los fandoms.
La primera etapa de Love is blind se terminó de rodar hace un año, pero el reencuentro entre los participantes fue reciente: “Se graba un año después para darle más dramatismo para ver si quienes se eligieron funcionó y haya un tiempo para ver si valió la pena“.
Walter Oliveira lleva una actualidad marcada por su empleo como auditor interno, pero sumó a su cotidianeidad los streamings y la fama. “Soy extrovertido y no tengo problema en hablar, pero genera un estrés en parte porque se genera mucha atención en el momento y no estoy acostumbrado. Mi familia me apoyó en todo. Volvería a participar, necesitaba un cambio por la muerte de mi perro, pasar un proceso largo de un cáncer que generó la separación de mi expareja. A mi edad, no era una apuesta fácil y acá estoy”, concluyó en Emprendi2.