En una nueva entrega de ‘Entre nos’, Tomás Dente recibió a la cantante Vanina Hussein, quien abrió su corazón para repasar los hitos de su trayectoria y la especial relación que la une con un ícono de la música tropical. La artista recordó con emoción a Antonio Ríos, a quien define como su “padrino artístico”. Según relató, el vínculo comenzó de manera impensada a través de las redes sociales: “Le escribí por Instagram que le había hecho una canción pícara pensando en él; nos reunimos en mi casa, se volvió loco con el tema y ahí empezó a cranearse todo”, explicó Vanina sobre el inicio de esta colaboración estratégica.
La producción del videoclip, rodado en la exclusividad de Puerto Madero, representó un desafío profesional para la cantante, quien sintió la responsabilidad de estar a la altura de una leyenda. “Él tuvo cuatro cambios de ropa y yo tuve que esforzarme al máximo. Antonio es un grande que tiene la facilidad de hacerte sentir espectacular; siempre me decía: ‘Vos sos la artista, yo soy tu padrino y seguimos"”, rememoró Hussein. Para la vocalista, trabajar palmo a palmo con Ríos no solo fue una “súper producción”, sino la experiencia que terminó de validar su lugar en la industria.
Más allá de los flashes, Vanina se sumergió en sus raíces santafesinas para describir una infancia que calificó como “mágica”. Hija de Rogelio y Vivi, la cantante creció rodeada de amor y del talento artesanal de sus abuelos, quienes dejaron una marca indeleble en su identidad. “Mi abuelo era carpintero y mi abuela modista; yo tenía muebles soñados y los mejores diseños de ropa. Íbamos a buscar las telas y ella me hacía hasta los zapatos forrados haciendo juego, todo con mi nombre”, recordó con nostalgia sobre aquellos años de formación en Santa Fe capital.
Sin embargo, el camino al éxito no estuvo exento de obstáculos, ya que Vanina relató con crudeza lo difícil que fue su llegada a la fama tras convertirse en madre soltera de tres hijos a los 23 años. Lejos de rendirse, esa responsabilidad se transformó en el combustible necesario para perseguir sus sueños pendientes: primero terminar el secundario y luego volcarse de lleno a la música. “Yo no es que no tenía sueños, es que no me daba cuenta de lo difícil que iba a ser”, confesó la artista, subrayando que su realidad familiar fue el impulso definitivo para profesionalizarse.
Finalmente, la entrevista cerró con una reflexión sobre la autenticidad y el valor de los referentes en la música popular en donde Hussein reafirmó que su presente es el resultado de esa mezcla entre la dedicación absoluta que aprendió de sus abuelos y el respaldo de figuras consagradas como “El Maestro”. Con nuevos proyectos en el horizonte y el apoyo incondicional de su “padrino”, la cantante santafesina consolida una carrera que combina el brillo de las grandes producciones con la fortaleza de una historia de vida marcada por la superación.